Este jueves 2 de julio se cumplen 18 años de la operación Jaque, desarrollada por inteligencia militar, de tal forma que engañó a las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) para la liberación de 15 secuestrados.

La operación, ejecutada el 2 de julio de 2008, solo duró 22 minutos y tomó su nombre en honor a la primera letra del mes que se llevó a cabo (julio) y la conocida jugada del ajedrez, jaque.

En el marco de la conmemoración se pronunció el entonces presidente Juan Manuel Santos. “Hace 18 años, la Operación Jaque marcó un antes y un después para Colombia. La libertad de 15 secuestrados, lograda sin disparar un solo tiro, fue posible gracias al valor, la inteligencia y el profesionalismo de nuestras Fuerzas Armadas. Mi gratitud y reconocimiento a todos los que hicieron posible esta operación histórica”, escribió el entonces primer mandatario a través de su cuenta de X.

Conmemoración del aniversario número 11 de la Operación Jaque. Esto se hizo el año pasado. (Colprensa – Camila Díaz) | Foto: El País

En ese sentido también se pronunció el Ejército Nacional. “¿Recuerdas la Operación Jaque? Nosotros sí, un momento memorable en el que fueron rescatadas 15 personas el 2 de julio de 2008 en la selva del departamento del Guaviare. Y en la actualidad ellos se ven así…“, señala un trino en X del Ejército.

La histórica operación usó como engaño un helicóptero designado para operaciones militares, pintado con los colores blanco y rojo y con insignias de misiones humanitarias.

Tocó tierra en pleno Guaviare. A bordo, ningún arma visible; en tierra, más de 300 guerrilleros de las Farc esperaban lo que creían era el traslado de sus secuestrados a otro frente. Todos ellos comandados por Gerardo Aguilar, alias ‘César’, y Alexander Farfán, alias ‘Enrique Gafas’.

Ya en el aire, los infiltrados redujeron a los dos guerrilleros, les vendaron los ojos y anunciaron lo que los secuestrados que estaban libres.

En total fueron liberados 15 secuestrados: Ingrid Betancourt, retenida desde el 23 de febrero de 2002; los tres contratistas estadounidenses Marc Gonsalves, Keith Stansell y Thomas Howes; y militares y policías que llevaban hasta una década en cautiverio.

Los análisis posteriores a este hecho coinciden en que el éxito no obedeció a una acción improvisada, sino a un proceso de inteligencia que tomó varios meses.

La estrategia se fundamentó en la infiltración de las comunicaciones y de la cadena de mando de la organización guerrillera, lo que permitió a los organismos de inteligencia conocer la ubicación de los secuestrados, identificar los movimientos del frente comandado por alias “César” y construir una operación basada en el engaño estratégico.

El plan consistía en hacer creer a los guerrilleros que una supuesta misión humanitaria trasladaría a los cautivos para entregarlos a alias “Alfonso Cano”, entonces máximo jefe de las Farc.