La llegada del fenómeno de El Niño no solo se anticipó cerca de tres meses antes de lo previsto en Colombia, sino que ya está generando efectos en las temperaturas, las lluvias y la disponibilidad de agua.
Santander es uno de los departamentos afectados por este evento climático y en once municipios ya se presentan problemas de desabastecimiento o racionamientos de agua para garantizar el suministro a sus comunidades.
Edward Sánchez, director de Gestión del Riesgo de Santander, confirmó que la problemática se registra en Málaga, Barichara, Socorro, Zapatoca, Capitanejo, Aratoca, Barbosa, Cabrera, Villanueva, Vélez y Guadalupe.
Además, Capitanejo y Oiba permanecen en calamidad pública por la situación de desabastecimiento.
El funcionario explicó que las afectaciones no obedecen a una sola causa. Mientras en algunos sectores la reducción de las lluvias ha disminuido el caudal de las fuentes hídricas, en otros municipios se han presentado inconvenientes en bocatomas y redes de conducción, dificultando la prestación normal del servicio de agua potable.
Por el momento, las autoridades también mantienen vigilancia sobre los ríos Magdalena, Opón, Sogamoso y Carare, que presentan bajos niveles.
No obstante, las precipitaciones registradas durante los últimos días generan expectativa frente a una posible mejoría. Si las lluvias continúan, las autoridades podrían revisar las medidas de racionamiento y ampliar nuevamente los horarios de suministro.
Recomendaciones ante el aumento de temperaturas
El Ministerio de Salud invita a la población a adoptar medidas de prevención frente al aumento de las temperaturas y la posible escasez de agua:
- Mantenerse hidratado y consumir agua segura.
- Evitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas de mayor radiación (10:00 a.m. a 3:00 p.m.).
- Usar protector solar, así no esté en exposición directa al sol.
- Eliminar recipientes que puedan convertirse en criaderos de mosquitos.
- Almacenar adecuadamente el agua y los alimentos.
- Mantener al día los esquemas de vacunación.
- Consultar oportunamente los servicios de salud ante signos de alarma, como: confusión, mareo, debilidad, piel caliente y seca, temperatura corporal superior a 39°C, especialmente en niños, personas mayores, gestantes y personas con enfermedades crónicas.
- Seguir las recomendaciones de las autoridades ante episodios de deterioro de la calidad del aire por incendios forestales, con el fin de reducir la exposición al humo y proteger especialmente a las personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Además, la cartera hizo un llamado a los actores del sistema de salud para fortalecer desde ahora sus capacidades de preparación, coordinación y respuesta, con el propósito de anticiparse a los posibles efectos del fenómeno climático y reducir sus impactos en la salud de la población.
*Con información de Colprensa.