El Servicio Geológico Colombiano informó esta mañana que sobre las 6:11 a. m., del sábado 5 de septiembre, se presentó un sismo de 3,4 de magnitud y profundidad de 152 kilómetros, en el municipio de Los Santos, en Santander.
Como se sabe, esta población se encuentra sobre el llamado Nido Sísmico de Bucaramanga, una de las regiones con mayor actividad tectónica del mundo, de hecho, desde este punto del territorio nacional se genera casi el 60 % de los reportes sísmicos, aunque por lo general se trata de movimientos imperceptibles debido a su baja magnitud, si bien algunos pueden alcanzar a generar preocupación.
Otra característica de los sismos ocurridos en Los Santos es que debido a su profundidad, como en el más reciente que fue de 152 km, la onda puede ser percibida en zonas amplias del territorio nacional. En este sentido, de acuerdo con algunos usuarios de X que comentaron la publicación del SGC, este sismo se habría sentido en ciudades tan distantes del epicentro como Medellín, Pereira y Yumbo.
Según expertos en geología, los otros dos puntos del planeta con actividad sísmica de alta frecuencia son: Vrancea, en Rumania, y el Hindu Kush en Afganistán.
En lo que va de este sábado, se han registrado otros eventos sísmicos de menor intensidad al ya mencionado. A las 00:00 a. m. se presentó un sismo de 4,4 en el océano Pacífico, y luego otro en el mismo lugar, esta vez de magnitud 4,5, pero ambos fueron valorados por el SGC como de profundidad superficial.
Ya en la parte terrestre, a la 1:10 a. m. se registró un sismo de magnitud 2,3 en el municipio de Aguachica, César, con profundidad de 96 kilómetros. A este siguió otro a la 1:48 a. m., el primero del día en Los Santos, que tuvo una magnitud de 2,1 y 145 kilómetros de profundidad.
Cerca de allí, en territorio de Cepitá, Santander, hubo otro sismo a las 3:38 a. m., esta vez de magnitud 2,8 y 153 kilómetros de profundidad.
Hasta el momento no hay novedades sobre movimientos tectónicos en la región Pacífica, en particular, el departamento del Chocó, donde desde el pasado 1 de agosto, cuando ocurrió el terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, pero que golpeó gran parte del suroccidente colombiano, se mantiene en alerta por réplicas y nuevos sismos, aunque hasta el momento han sido de menor magnitud.