El Ministerio de Cultura regresó este viernes parte de las piezas retiradas de las salas del Museo Nacional, tras la orden que en ese sentido emitió esta semana el Juzgado 24 de Familia de Bogotá, al fallar una tutela que reclamaba la protección de varios derechos fundamentales, tras esa determinación.
Trascendió que salvo las piezas que componen la sala “Fuerza, fe y sustancia”, todo lo demás volvió a las paredes de donde fueron desmontadas el pasado 15 de octubre, por orden del Ministerio, que argumentó que las obras eran parte de un “adoctrinamiento político” y “versiones sesgadas de nuestra historia”, luego de que el presidente, Abelardo de la Espriella, anunciara la lucha de su Gobierno contra el “wokismo” y el inicio de la llamada “batalla cultural”.
Las obras que fueron desmontadas de la exposición en el Museo Nacional estaban relacionadas con periodos de la política nacional, y las luchas tanto feministas como las de la comunidad diversa.
El Juzgado 24 de Familia de Bogotá le había da un plazo de 48 horas al Ministerio y al Museo para reinstalar las obras retiradas, al fallar una acción de tutela interpuesta, entre otros por el representante a la Cámara por el Pacto Histórico Gabriel Becerra, que alegaba la vulneración de los derechos “a la igualdad y no discriminación, a la libertad de expresión y a la prohibición de censura, a la verdad y a la memoria histórica, a la dignidad humana y a los derechos culturales”.
Becerra se manifestó este viernes frente a la decisión del Ministerio, al sostener que “los fallos de la justicia se respetan” e invitar a los ciudadanos a ejercer veeduría, mediante la visita al Museo para “verificar el cumplimiento de la orden judicial y celebrar la restitución de las piezas de nuestra memoria histórica que fueron retiradas arbitrariamente”.
“¡La memoria histórica, la libertad de expresión y la cultura se defienden! ¡No pasarán!”, expresó Becerra, desde su cuenta de X.
Por su parte, María Paz Gaviria, gestora cultural, exdirectora de Artbo e hija del expresidente César Gaviria cuyo partido se declaró de gobierno, celebró la determinación, al señalar que “se acabe la censura en el @museonacionalco”.
Mientras hoy se confirmaba el retorno de las piezas desmontadas al Museo Nacional, desde las redes sociales se informó del traslado la noche del jueves de decenas de cajas del Ministerio de Exteriores, al parecer con libros que hacían parte de la biblioteca Marco Fidel Suárez.
Al parecer, el trasteo de los libros tendría como propósito abrir una “capilla”.
“Hace dos semanas el gobierno estaba desmontando las piezas que no le gustaban del Museo Nacional. Un juez les ordenó volverlas a ubicar donde estaban. Pero el gobierno no descansa. Ahora vació la biblioteca de la Cancillería en el Palacio de San Carlos para montar una capilla. No descansan”, afirmó esta tarde el periodista antioqueño Pascual Gaviria.
* Con información de Colprensa.