109 pacientes con diagnóstico de hemofilia y otras coagulopatías afiliados a Nueva EPS quedaron sin atención médica luego de que la IPS Integral Solutions SD S.A.S. anunciara la terminación de su contrato debido a incumplimientos en los acuerdos establecidos con la entidad promotora de salud.

La situación se conoce días después de la muerte del niño Kevin Acosta, paciente con hemofilia que no recibió a tiempo el medicamento que requería.

Así lo informó la institución prestadora de servicios de salud mediante un comunicado de prensa, con fecha del 24 de febrero de 2026, en el que señaló que la decisión se adoptó tras no concretarse compromisos financieros pactados previamente con la EPS.

De acuerdo con el documento, los pacientes afectados recibían atención integral especializada, necesaria de manera continua debido a la naturaleza de sus enfermedades. La IPS indicó que había dispuesto su capacidad técnica, científica y humana para garantizar la atención de los usuarios antiguos y nuevos asignados durante enero de este año.

El menor falleció el viernes 13 de febrero en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital La Misericordia, en Bogotá. | Foto: Nueva EPS / API

Sin embargo, Integral Solutions aseguró que los acuerdos alcanzados los días 16 de enero y 20 de febrero de 2026 no se materializaron por parte de Nueva EPS, lo que impidió la ejecución efectiva de los tratamientos y servicios requeridos por la población atendida.

“La situación limita e imposibilita completamente cualquier oportunidad de realizar la atención clínica integral para todos los usuarios”, señala el comunicado.

Ante este escenario, la IPS anunció la entrega inmediata de la totalidad de los pacientes a Nueva EPS, tanto aquellos previamente atendidos como los asignados recientemente. Según la entidad, continuar prestando los servicios sin garantías de cumplimiento representaba un riesgo inminente para la institución.

Integral Solutions argumentó que la decisión se tomó bajo criterios de transparencia frente a pacientes, comunidad y actores del sistema de salud, pues la continuidad del servicio dependía del cumplimiento de los compromisos propios de la entidad promotora de salud.

Hasta el momento, Nueva EPS no ha emitido un pronunciamiento público sobre la situación ni sobre las medidas que se adoptarán para garantizar la continuidad del tratamiento de los pacientes afectados.

Las personas con hemofilia requieren atención permanente y tratamientos continuos para prevenir complicaciones asociadas a la enfermedad, por lo que la interrupción en la prestación del servicio genera preocupación entre usuarios y familiares.

Cabe recordar que la muerte de Kevin Arley Acosta, un niño de siete años diagnosticado con hemofilia, ha conmocionado al país porque ha mostrado, de una manera trágica, que las fallas en el sistema de salud pueden costar vidas.

Kevin falleció el pasado viernes 13 de febrero en la unidad de cuidados intensivos del Hospital La Misericordia, a donde fue trasladado después de que su condición de salud se agravó.

El niño sufrió un accidente en su bicicleta, pero, la falta de la medicina que contribuye a regular su coagulación y la falta de un traslado oportuno, llevó a que su estado de salud se deteriorara hasta que ya fue demasiado tarde.

La familia argumentó que el menor no recibió su medicamento para tratar la hemofilia porque el 31 de diciembre finalizó el convenio que la entidad tenía con varias EPS para el suministro de ese medicamento.

Se trató del convenio con la IPS Medicarte, que suministraba el fármaco Emicizumab al menor de edad. Ante esta falla administrativa, a su madre la remitieron a otra entidad de dispensación, pero esta también había finalizado su convenio con la EPS.