El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, consideró este jueves como “bajas” las posibilidades de llegar a un acuerdo con las autoridades de Cuba a la vista de su supuesta falta de apertura a cambiar un sistema que tachó de “fracasado”. “La preferencia del presidente (Donald Trump) es siempre un acuerdo negociado y pacífico. Eso sigue siendo nuestra preferencia”, aseguró.
“En cuanto a Cuba voy a ser sincero, la probabilidad de que eso ocurra, teniendo en cuenta con quién estamos tratando ahora mismo, no es muy alta”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense en declaraciones a la prensa antes de viajar a Suecia para participar en la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN.
“Si cambian de opinión, aquí estamos”, expresó para no descartar la vía militar en el caso de Cuba, aludiendo a que puede suponer una amenaza a la seguridad nacional estadounidense por su proximidad geográfica con Estados Unidos.
“Nos veremos afectados por la crisis migratoria, por cualquier acto de violencia e inestabilidad que se produzca allí. Esto afecta directamente a los intereses nacionales de Estados Unidos”, indicó, reiterando que la isla se encuentra solo a 90 millas, unos 144 kilómetros, de Estados Unidos.
Si “existe una amenaza para la seguridad nacional” de Estados Unidos, el presidente “no solo tiene el derecho, sino también la obligación de hacer frente a esa amenaza”, argumentó Rubio.
De acuerdo con el diplomático, “el futuro de Cuba pertenece al pueblo cubano, en lo que respecta a cómo se gobierna, cómo es el sistema y demás, pero la amenaza para la seguridad nacional es algo en lo que nos vamos a centrar al 100% porque se trata de Estados Unidos”.
Líderes no abiertos al cambio
Rubio aseveró que Cuba es un “Estado fallido” y que su modelo “no se parece a lo que nadie está haciendo en ninguna parte del mundo”. “Hay otras maneras de hacerlo que podrían ofrecer al pueblo cubano prosperidad y oportunidades”, subrayó, para recalcar que en Bahamas, Jamaica, República Dominicana o en Florida “la gente tiene derecho a tener un negocio, trabajar por cuenta propia y poder votar por sus líderes”.“Todo eso es posible alrededor de Cuba, ¿por qué no es posible dentro de Cuba? Y ahora mismo, simplemente no parece haber personas al mando del régimen que estén de alguna manera abiertas a cualquiera de esos cambios”, zanjó.
En las últimas jornadas Washington elevó la presión sobre La Habana. Primero fue el propio Rubio el que se dirigió directamente al pueblo cubano para proponer establecer una “nueva relación” directa, sin la tutela de las autoridades de la isla, a las que acusó de “saquear miles de millones de dólares”, a lo que sucedió la imputación del expresidente e histórico líder de la Revolución Raúl Castro por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos por el derribo en 1996 de dos aviones civiles en aguas internacionales pertenecientes a la organización de exiliados cubanos Hermanos al Rescate.
Ayuda humanitaria a Cuba
Respecto a la polémica sobre la ayuda humanitaria de 100 millones de dólares y si las autoridades de La Habana aceptan las condiciones de este paquete, que Estados Unidos insiste en distribuir a través de la Iglesia, Rubio consideró que Cuba ya ha dado ‘luz verde’.“Dicen que lo han aceptado. Ya veremos si eso es lo que significa. Porque la cuestión es que no vamos a prestar ayuda humanitaria que acabe en manos de sus empresas militares, que luego se llevan todo eso”.
“Eso no va a funcionar así. Estuve en Roma hace un par de semanas y me reuní de nuevo con la Iglesia católica. Están dispuestos a dar un paso adelante”, añadió el secretario de Estado indicando que Washington está dispuesto a ayudar al pueblo cubano pero canalizará la asistencia a través de organizaciones.
Cuba denuncia que Rubio miente
Por su parte, el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, señaló a su homólogo de mentir para “instigar una agresión militar” a la isla, lo que “provocaría el derramamiento de sangre de cubanos y estadounidenses”.
Rodríguez dijo en sus redes sociales que “Cuba no es, ni nunca ha sido, una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos” y en cambio, ha denciado, “es el Gobierno estadounidense el que agrede de forma despiadada y sistemática al pueblo cubano y el que se ha enfrascado en los últimos meses en provocar la desesperación de la población y el derrumbe de la economía, prohibiendo la importación de combustible y reforzando el carácter extraterritorial del bloqueo”
Asimismo expresó que Rubio “insiste en la falsedad de calificar a Cuba como Estado patrocinador del terrorismo, cuando ha sido Estados Unidos el que ha actuado con complicidad e impunidad durante décadas al permitir la organización y ejecución de acciones terroristas contra Cuba, desde su territorio, y dar albergue a connotados terroristas confesos”.
En este sentido, recalcó que el jefe de la diplomacia estadounidense, de origen cubano, es el “artífice” de las medidas contra la isla y, por ello, “el principal obstáculo para el desarrollo económico de Cuba, con efecto integral y destructivo en todos los sectores del país, incluyendo el privado”.