Con nueve entidades y ministerios en encargo, incluso por más de un año y masivas renuncias, termina el mandato del presidente, Gustavo Petro. Una administración que finaliza en desbandada y con muchos vacíos.

Como lo ordena la ley, Petro es presidente de la República de Colombia hasta el próximo 7 de agosto, pero en las últimas semanas, se ha concentrado más en sus denuncias de presunto fraude contra Abelardo de la Espriella, que en realmente gobernar y dejar las cuentas claras en el cierre de su gobierno progresista.

No son solo sus palabras, sus acciones también demuestran su afán por irse de la Presidencia –que tanto luchó durante años para llegar-, mientras que en frente tiene a un presidente electo que ha hecho empalmes regionales, reuniones internacionales y anuncios sin haberse posesionado.

Presidente Gustavo Petro | Foto: Guillermo Torres Reina

Petro ya parece estar desentendido del gobierno y eso se nota también en sus funcionarios. Según una revisión hecha por Colprensa, nueve ministerios y entidades de alto nivel terminan esta administración sin ministros ni directores a la cabeza, producto de las múltiples renuncias que se han venido dando desde hace varias semanas.

MASIVAS RENUNCIAS Y MINISTERIOS SIN MINISTROS

En medio de un empalme que se debe hacer por orden constitucional, el presidente Gustavo Petro terminará su mandato en un gobierno en desbandada.

Las cifras señalan que Petro completó 65 nombramientos ministeriales, dejando el insólito dato promedio de que cada 21 días el mandatario cambio un ministro y así se ve en el final de cada cartera.

El Ministerio de Justicia es uno de los que más inestabilidad tuvo durante estos cuatro años. No solo pasaron por la cabeza del Ministerio 7 ministros, entre titulares y encargados, Néstor Osuna, Angela Buitrago, Augusto Ocampo en encargo, Eduardo Montealegre, Andrés Idarraga en encargo, Jorge Cuervo y ahora Cielo Rusinque, sino que la cartera termina en manos de la superintendente de Industria y Comercio, que es una funcionaria de otro sector.

Cielo Rusinque Superintendente de Industria

Petro le pidió la renuncia de manera intempestiva a Cuervo hace algunas semanas, por sus afirmaciones sobre la paz total, y es previsible que ya no sea remplazado en titularidad. Ese mismo Ministerio ya había estado en encargo por más de tres meses antes de que llegara Cuervo.

La cartera de defensa tiene una situación distinta, pero que también ha resultado bastante polémica. El ministro titular, Pedro Sánchez, se retiró por unos días, por un procedimiento quirúrgico y el fin del gobierno Petro llega con una viceministra encargada del Ministerio, Angélica Verbel López, quien era viceministra para la Estrategia y Planeación y se graduó hace menos de 3 años.

Ella fue quien encabezó, por parte del Ministerio, el desfile militar del 20 de julio.

Además de Rusinque, hay otro funcionario que es a la vez ministro y superintendente. Se trata del ministro del trabajo, Antonio Sanguino quien también es superintendente de subsidio familiar, el organismo que se encarga de la inspección, vigilancia y control de las Cajas de Compensación Familiar.

Otra de las carteras que termina sin ministro titular es el Ministerio del Deporte.

Por allí pasaron en los primeros años de la administración Petro María Isabel Urrutia, Astrid Rodríguez, Luz Cristina López, Patricia Duque.

Termina en manos de Manuel Emilio Palacios, luego de que Duque presentó su renuncia anticipada al cargo sin dar mayores expliaciones.

El Ministerio de Agricultura tampoco se salva de este desvalijado fin de gobierno, luego que el pasado 1 de julio Martha Carvajalino anunciará su renuncia al cargo como ministra. Según ella, esta decisión corresponde a las dinámicas institucionales y judiciales.

Antes del fin del gobierno, Carvajalino, quien fue la tercera ministra de agricultura del gobierno saliente, volverá a la Procuraduría como procuradora delegada para asuntos agropecuarios, mientras que Andrés Ocampo quedo como ministro encargado para cumplir con el cierre de gobierno en esa cartera.

A este caos de fin de gobierno se suma el DANE, luego de confirmarse la renuncia de Piedad Urdinola como directora de la entidad de estadísticas de Colombia, para volver a ser profesora de la Universidad Nacional de Colombia. Como directora encargada para el cierre de gobierno quedó Claudia Diaz.

Piedad Urdinola, directora del Dane | Foto: Dane / Cortesía

En la misma situación está la discutida Unidad Nacional de Gestión de Riesgo, UNGRD, que, tras la renuncia de Carlos Carrillo, se nombró en encargo a Javier Pava desde el pasado mes de junio y hasta el fin de gobierno.

LA MINISTRA ENCARGADA POR MÁS DE UN AÑO

El caso más insólito de desorden administrativo y ministerial en el gobierno de Gustavo Petro fue el caso del ministerio de Ambiente, donde la ministra actual Irene Vélez está en encargo en la entidad desde hace más de un año.

Por esta cartera pasaron Susana Muhamad, la líder indígena Lena Estrada Añokazi y finalmente Irene Vélez, quien fue nombrada ministra encargada en agosto del 2025 y hoy casi un año después sigue simultáneamente cumple funciones como directora general de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

Nunca fue ratificada por el gobierno, ni tampoco se nombró un ministro titular. Es la primera vez que una persona ocupa ambos puestos, la de autoridad técnica en la ANLA y la de entidad rectora en el Minambiente. Por esto, en la justicia enfrenta procesos por conflicto de intereses y en la vida pública tiene críticas por sus posturas en la emergencia económica, el caso Santurbán, licencias ambientales y otros.

A los ministerios se suma una situación curiosa y preocupante para la carrera diplomática, ya que desde la Cancillería ordenaron a todos sus embajadores renunciar a más tardar el jueves 23 de julio, pese a que la ley ordena que pueden renunciar en el plazo máximo del fin de gobierno, que es el 7 de agosto.

La solicitud fue enviada directamente del despacho de la ministra Rosa Villavicencio y de directora también encargada de Talento Humano, Eliana Salguero.

Y así llegará el nuevo gobierno, sin varios ministros titulares, sin embajadores en propiedad, sin empalme y en desbandada.