Han pasado más de cuatro años desde la última vez que Claudia María Yepes vio a su hijo, Andrés Camilo Peláez, un ingeniero forestal que desapareció en el norte de Antioquia, y hasta la fecha lleva 1.450 días sin conocer el paradero del joven, quien al desaparecer tenía 26 años.

Todo comenzó en una tarde del lunes 4 de abril de 2022, cuando Claudia María recibió una llamada que ninguna madre quiere recibir, ya que le notificaron que el joven había salido de un hotel en el municipio de San Andrés de Cuerquia, zona en la que operan distintos grupos armados ilegales y no regresó.

La madre del joven aprendió a usar redes sociales para difundir mensajes constantes preguntando por su hijo | Foto: SEMANA

Desde ese momento, su familia inició una intensa labor para para hallarlo, enfrentándose a múltiples obstáculos y versiones contradictorias: “Al principio fue muy duro porque, en todas las búsquedas que hacíamos, la gente nos llamaba y decía: ‘Lo vieron en tal parte, que lo vieron en otra parte’. Entonces, uno siempre va como guardando la esperanza de poderlo encontrar”, dijo a Semana.

Con el paso del tiempo, la madre del joven recurrió a todos los medios posibles para visibilizar el caso, pero los resultados no han sido muy esperanzadores y hasta la han engañado.

“Nos llamó un personaje diciendo que él pertenecía al frente 36, que tenían a Andrés Camilo y que querían hacer una entrega humanitaria, pero que necesitaban la presencia de dos personas de la Alcaldía para entregarlo a través del municipio, que necesitaban un sacerdote, a la Cruz Roja Internacional, pero que antes debíamos reclamar unas pruebas de supervivencia”, detalló la madre.

Lo que ella no se esperaba que esta persona le hizo creer que su hijo estaba con vida y exigió un dinero a cambio de supuestas pruebas, y luego descubrió que todo era falso: “Nos dieron el punto de encuentro, fuimos hasta allá, les dejamos el millón de pesos y recibimos una bolsa en la que había una memoria. Dijimos: ‘Ya tenemos a Andrés Camilo’. Pero, cuando fuimos a revisar la memoria, no había nada, estaba en blanco.

La madre de Andrés Camilo mantiene la esperanza de encontrarlo.

Durante estos años, la familia ha manejado varias hipótesis sobre lo ocurrido, entre ellas un posible secuestro con fines extorsivos, situaciones relacionadas con la violencia en la zona o hechos asociados a su trabajo cerca de Hidroituango. Sin embargo, ninguna ha sido confirmada por las autoridades.

Las hipótesis que se manejaron en principio fueron que lo atracaron y por eso lo desaparecieron. O que se metió con la mujer de un bandido, él se dio cuenta y lo desapareció; entonces, yo le decía a la Fiscalía: ‘¿Quién es el bandido?, ¿quién es la mujer y dónde están y por qué no los ha llamado?’. (...) La tercera hipótesis es que él descubrió que estaban robando a Hidroituango; él era contratista para una empresa en ese proyecto. Pero ¿Quién estaba robando?, ¿Quiénes eran los involucrados? Tampoco se tiene información”, añadió.

A la búsqueda se han sumado familiares, amigos e incluso organizaciones que acompañan casos de desaparición, pero hasta le fecha, el paradero de Andrés Camilo Peláez Yepes sigue siendo desconocido.