Habitantes del sector Caminos de Esperanza, en la localidad de Suba, hicieron un perturbador descubrimiento entre un basurero informal: el cadáver de un recién nacido que había sido arrojado allí envuelto en una bolsa de plástico. De inmediato avisaron a las autoridades que llegaron al lugar, ubicado en un cruce de buses alimentadores de Transmilenio, donde hay una zona verde, pero que por desgracias algunos han convertido en un depósito ilegal de desperdicios.
Unidades de la Policía Metropolitana de Bogotá llegaron al sector y confirmaron el hallazgo del cadáver, luego acordonaron la zona en espera de los equipos especializados del CTI y la Fiscalía.
Entre tanto, habitantes del sector declararon a medios que esta zona no es un basurero, pero que la inconsciencia cívica ha generado este problema y solicitan intervención de las autoridades, antes de que se convierta en un foco de delincuencia.
Según un reporte preliminar, un vecino de la zona fue el primero en hallar el cuerpo del bebé. Intrigado por el comportamiento de unas vacas que pastaban en el lugar, las cuales comenzaron a acercarse repetidamente al punto donde estaban las basuras, lo motivó a acercarse él también y observar qué había allí, notando con horror las formas humanas dentro de una bolsa plástica.
Según algunos medios locales, el caso fue tomado por la Fiscalía, que dispuso de investigadores para esclarecer con prontitud los móviles y circunstancias en que ocurrió este hecho, así como identificar a los responsables. El cuerpo estaría en Medicina Legal para que médicos forenses determinen la causa de muerte.
La investigación también tomará testimonios de los habitantes del sector y grabaciones de las cámaras de seguridad que cubren el lugar y sus inmediaciones. Aún no hay un pronunciamiento oficial por las autoridades.
Hay una percepción de que cada vez son más frecuentes los hallazgos de cadáveres en vías públicas, zonas comunes o abandonados en residencias y hoteles, hace dos meses, el cuerpo de Natalia Villalba fue encontrado en una maleta dentro de un apartamento en el norte de Bogotá.
Y en el mes de marzo, dos cuerpos fueron hallados, uno en la calle 1 con avenida Caracas, arrojado dentro de una bolsa de basura, mientras que el segundo lo encontraron colgado de un árbol en las inmediaciones de un caño conocido como Fucha, en el barrio Ciudad Berna. Todos estos casos tienen preocupados a los capitalinos, puesto que no hay una política clara de seguridad y control, y tampoco las autoridades explican si hay organizaciones ilegales detrás.