El equipo de expertos rescatistas Topos de México llegó a la ciudad de Cali para apoyar las labores de búsqueda y rescate en el país después del terremoto de 7,4 de magnitud que afectó a la ciudad y otras regiones de Colombia.
Tras estar 41 días en La Guaira, Venezuela, atendiendo la emergencia que se presentó en el territorio vecino por el doblete de magnitudes 7,2 y 7,5 Mw ocurrido el 24 de junio de 2026, el grupo se movilizó hacia territorio colombiano.
Su llegada fue anunciada por Héctor Méndez, fundador y presidente de la organización, conocido dentro de la brigada como el “Topo Mayor”.
“Ya estamos aquí, en esta tierra hermana que tanto quiero y respeto. Hemos llegado listos para entregar el corazón, la experiencia y los brazos en cada labor que se nos presente. Nuestra misión siempre ha sido estar donde más se nos necesita, trabajando hombro a hombro con la comunidad y aprendiendo de la calidez de su gente. Gracias por la recepción y por el cariño de siempre. ¡A trabajar duro por ustedes!”, declaró Méndez.
Posterior a su llegada a Colombia, el fundador expresó su compromiso con las labores de emergencia. A pesar de que el grupo ya tenía planificado volver a México, una vez se enteraron del reporte del terremoto, decidieron trasladarse a este país e implementar las metodologías de rescate que aplicaron en el país vecino y que ayudaron a rescatar a personas atrapadas dentro de los escombros.
“No importando nada, los voluntarios nos movemos por amor. La motivación es la que nos hace a todos los voluntarios movernos por todo el mundo. La motivación es preservar la vida y que la gente sepa que no están solos. Venimos 20 personas y estamos ahorita aquí implementando nuevas metodologías que traemos. Después de 41 días de actividad en La Guaira, Venezuela, estamos aquí”, añadió el mexicano.
Con su presencia en territorio colombiano, surgen dudas ante el origen del grupo y su trayectoria.
De acuerdo con el reporte de medios internacionales, el origen de estos grupos de rescate está relacionado con el terremoto que golpeó a Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985, una emergencia que no solo generó el colapso de numerosas estructuras, sino el desbordamiento de los servicios de emergencia.
Para esa fecha, ciudadanos se organizaron voluntariamente para apoyar a las autoridades, retirando escombros y buscando personas que permanecían atrapadas. De allí nacieron los llamados “Topos”, grupos especializados que posteriormente comenzaron a participar en operaciones de emergencia tanto dentro como fuera de México.
Con el pasar de los años, los integrantes de estas brigadas han participado en labores de atención de desastres en países como Irán, Japón, Haití, Nepal, Indonesia, Venezuela y Colombia.
Su preparación está orientada a operaciones de búsqueda y rescate urbano (USAR). Entre sus conocimientos se encuentran los primeros auxilios, el desplazamiento y trabajo en edificaciones afectadas, escalada, manejo de perros especializados en búsqueda y rescate y atención de incendios.