Las acusaciones sin pruebas hechas por el presidente Gustavo Petro durante un consejo de ministros televisado, sobre un presunto bombardeo desde Ecuador aumentaron las tensiones entre los dos países.

De no ser por la acción diplomática que adelantaron el Ministro de Defensa y la cúpula militar, el incidente hubiera podido pasar a mayores.

Lo sucedido esta semana entre Colombia y Ecuador es el reflejo del turbulento manejo que el presidente Gustavo Petro le ha dado a las relaciones internacionales durante su Gobierno.

De manera intempestiva, durante el consejo de ministros televisado del pasado lunes, el mandatario lanzó unas acusaciones contra Ecuador, que a primera vista resultaban escandalosas e incluso provocaron titulares en la prensa internacional: palabras más, palabras menos, el presidente acusaba a Ecuador de estar bombardeando a Colombia.

En la fotografía se observa un artefacto explosivo en el suelo de Vereda El Amarradero, departamento de Nariño, cerca de la frontera con Ecuador, el 17 de marzo de 2026. El presidente colombiano, Gustavo Petro, declaró ese mismo día que se había encontrado un artefacto explosivo cerca de la frontera con Ecuador, en medio de una disputa diplomática y comercial entre ambos países. (Foto de WILMAR GARZON MELENDES / AFP) | Foto: AFP or licensors

“Han aparecido bombas, una bomba, tirada desde avión, muy en la frontera con Ecuador, ratificando un poco mi sospecha, pero hay que investigarla bien de que están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados”, afirmó.

Además, habló de una grabación, que después no volvió a mencionar, que según él venía del otro lado de la frontera, que, según él, confirmaba sus denuncias. Una semana después aún no se conoce esa grabación.

La denuncia realizada por el presidente cogió por sorpresa a las fuerzas militares y al ministerio de defensa, que al otro día inicio a un despliegue militar y técnico en la zona ante la denuncia tan grave que apuntaba a bombardeos y hasta una violación internacional de los derechos humanos.

Tras las acusaciones, el presidente de Ecuador Daniel Noboa negó rotundamente estas graves acusaciones, calificándolas como “falsas”, porque eran operaciones militares que se estaban haciendo en territorio ecuatoriano para atacar los grupos criminales. Además de cuestionar que desde Colombia ayudan, como el caso de la familia del narcotraficante ‘Fito’.

Las aclaraciones que desmienten a Petro

Aun sin un reporte oficial de las fuerzas militares, el presidente Gustavo Petro insistía en que Ecuador estaba bombardeando a Colombia (en medio de la “guerra de aranceles” que viven ambos países) y hasta afirmando de la existencia de “27 cuerpos calcinados” y calificando como no le parecían creíbles las explicaciones de Ecuador.

El director de Medicina Legal, Ariel Emilio Cortés, confirmó después que no había registro de 27 cuerpos calcinados como denunció el presidente, Gustavo Petro, y precisó que los únicos casos documentados corresponden a 14 hombres fallecidos en un incendio en Nariño.

“Estamos completamente seguros de que fue de un incendio al parecer en un laboratorio de drogas, no de un bombardeo”, puntualizó. “Sabemos que esos 14 eran hombres, no hay menores de edad (...) eran hombres entre los 20 y los 45 años”, precisó Cortés.

Gustavo Petro, Medicina Legal y bomba hallada en la frontera con Ecuador. | Foto: Foto 1: Presidencia / Foto 2: Colprensa / Foto 3: AFP

En redes sociales y hasta en eventos públicos, el mensaje del presidente Gustavo Petro era de insistir en que Ecuador “sí estaba bombardeando”, y hasta sacando la hipótesis de que la bomba “había sido arrojada a territorio colombiano desde un avión con cierta capacidad para cargar ese peso” y que tendrían cerca “una pista para despegar o aterrizar relativamente grande”.

Lo que debió hacerse desde el inicio de lanzar esas acusaciones, se hacía tres días después: el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, organizó una reunión con autoridades ecuatorianas para esclarecer lo sucedido sobre el hallazgo de la bomba.

La conclusión conjunta de los ministerios de defensa de ambos países fue enfática al reconocer que “no existió intención alguna de afectar el territorio colombiano” ya que esta operación militar “legitima se realizó contra grupos armados en la Isla, en Sucumbíos, suelo ecuatoriano.

Además, se determinó en un “alto grado de probabilidad” que el artefacto cayó en territorio ecuatoriano y “tras rebotar, cayó en territorio colombiano, recorriendo aproximadamente 210 metros”, pero “sin generar afectaciones a personas o bienes”.

En el reporte, que después fue publicado por el mismo Petro, ya bajando del todo la tensión diplomática, ambos países dejaron en claro “la necesidad de superar este incidente sin que tenga consecuencias en las relaciones bilaterales, especialmente en materia de seguridad”. Además de reiterar en la importancia de que “las aclaraciones públicas se realicen a través de los canales diplomáticos”.

No es la primera vez que tensiones diplomáticas en otros países se agravan por los pronunciamientos impulsivos del presidente y después tienen que ser aliviadas con el trabajo silencioso de sus subalternos.

Gustavo Petro Daniel Noboa | Foto: SEMANA

Con gobiernos como Perú, Argentina, El Salvador o Estados Unidos, el presidente Gustavo Petro ha priorizado los mensajes en redes sociales sobre los canales diplomáticos oficiales y eso solo ha llevado a confrontaciones sin sentido.