La Sociedad de Activos Especiales (SAE) logró uno de los hitos más relevantes en su gestión al comercializar cinco bienes emblemáticos vinculados al crimen organizado por un valor superior a $38.000 millones.
Estas operaciones se realizaron a través de subastas públicas virtuales, presenciales y venta directa, consolidando un proceso que busca transformar patrimonios ilícitos en recursos legítimos para el Estado.
La estrategia de la entidad, según informó en un comunicado, se ha centrado en garantizar transparencia y competitividad, permitiendo que activos que durante décadas estuvieron asociados al narcotráfico, el contrabando y otras economías ilegales pasen a convertirse en oportunidades de inversión y desarrollo.
Tres de las ventas se concretaron mediante subastas virtuales realizadas con el aliado estratégico Activos por Colombia, mientras que otra correspondió a la primera subasta pública presencial del año, en la que las ofertas fueron recibidas y leídas en audiencia abierta.
Este mecanismo fortaleció la confianza en los procesos de adjudicación y reafirmó el compromiso institucional con la legalidad. La quinta operación se llevó a cabo por venta directa, lo que permitió diversificar las modalidades de comercialización y ampliar el alcance de los resultados.
Entre los bienes adjudicados destaca la finca La Manuela, ubicada en Guatapé, Antioquia, que perteneció a Pablo Escobar Gaviria y fue vendida por $7.700 millones. Este inmueble, considerado durante años un símbolo del poder del Cartel de Medellín, ahora representa la recuperación de un activo para la legalidad.
Otro de los predios, La Caro en Chía, Cundinamarca, de 30.000 metros cuadrados y propiedad de Luis Reinaldo Murcia Sierra, alias Doctor Martelo, exlíder del Cartel de Bogotá, fue adquirido por la Universidad de La Sabana por cerca de $20.000 millones. La institución destinará el espacio al fortalecimiento de la educación superior, convirtiendo un bien de origen ilícito en un aporte directo al desarrollo académico.
La SAE también adjudicó un inmueble en el barrio Los Mártires de Bogotá por más de $2.844 millones, en la primera subasta presencial del año. Este bien había sido utilizado para actividades de contrabando y su venta reafirma la importancia de procesos abiertos y verificables.
En Cartagena, el Hotel El Laguito fue adjudicado por $5.420 millones tras una extensa puja de 31 horas y 48 lances, en una operación que involucró un inmueble vinculado a investigaciones contra la estructura criminal liderada por alias La Madame.
Finalmente, un local comercial en el barrio Lleras de Medellín fue vendido por $2.141 millones, consolidando otra recuperación económica significativa.
Con estas cinco operaciones, la SAE aseguró que reafirma su compromiso con una administración eficiente y transparente de los bienes afectados por medidas de extinción de dominio. La entidad demuestra que es posible transformar patrimonios ilícitos en recursos legítimos que fortalecen al Estado y generan nuevas oportunidades de inversión y desarrollo para el país.
“La comercialización de estos activos no solo representa un avance en la lucha contra el crimen organizado, sino también un legado de transformación que convierte símbolos de ilegalidad en motores de progreso”, dijeron.