Esta semana, cuando faltan apenas quince días para terminar su mandato, el Gobierno Petro anunció medidas para hacer frente al fenómeno de El Niño, incluido el traslado de 4 billones del presupuesto, para adoptar medidas de prevención frente a la emergencia.
Estas medidas, que algunos expertos han calificado de improvisadas y poco técnicas, son insuficientes para afrontar la amenaza que significará para el país un fenómeno meteorológico que es considerado como uno de las más fuertes de los últimos años.
Según las más recientes estimaciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) el fenómeno de El Niño ya está presente en el océano Pacífico ecuatorial y hay un 96 % de probabilidad de que las condiciones se mantengan por lo menos hasta enero del próximo año.
Organismos internacionales indican que hay un 63% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante ese mismo periodo.
Entre las medidas anunciadas por el Gobierno esta semana está un seguimiento permanente a escenarios de demanda eléctrica y abastecimiento de gas, revisión de esquemas regulatorios, monitoreo a plantas de generación, coordinación técnica semanal entre entidades del sector, y estrategias de divulgación y comunicación para enfrentar el fenómeno climático.
Además, el Ministerio ha anunciado distintas facilidades administrativas con el objetivo de destrabar proyectos de generación energética que permitan dar más confiabilidad al suministro actual.
En cuanto a la producción de alimentos, el Ministerio de Agricultura indicó que se han activado distintas medidas que permitan garantizar el suministro de agua y el acceso a los fertilizantes.
El presidente de la República, Gustavo Petro, reconoció que todas estas acciones están pensadas para el mediano plazo, las acciones inmediatas, urgentes, quedaron para el Gobierno entrante.
“El Gobierno no se ha preparado”
Gremios del sector energético han advertido que la decisión del Gobierno de declarar desastre nacional no obedece a evidencia técnica, sino a improvisación y falta de preparación ante los riesgos que se avecinan en el marco del fenómeno de El Niño.
Camilo Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), señaló que tras esta declaratoria se esconde la falta de acciones concretas por parte del Gobierno para prepararse ante esta realidad cada vez más cercana.
Sánchez reveló que para 2026 se esperaba la entrada de 4,475 MW de nuevos proyectos de generación. Sin embargo, a corte del 9 de julio, solo ha entrado el 15% (681 MW). Además, de los 42 proyectos estratégicos para modernizar el Sistema de Transmisión Nacional, el 60% ya está retrasado frente a su fecha de operación.
Esta situación se suma al déficit proyectado de gas natural, el cual llegó al 39%, según el Centro Regional de Estudios de Energía.
“Cuatro años de decisiones ideológicas, congelamiento de contratos de gas y falsas garantías de que ‘había gas suficiente’ nos trajeron hasta acá, con proyectos de generación y transmisión rezagados y un déficit de gas que casi se duplicó. El Gobierno siempre lo negó diciendo que mentíamos, hoy queda claro que la técnica estaba por encima de la ideología. Ahora necesitamos actuar para que el país no se apague”, señaló el presidente de Andesco.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda, se unió a la crítica advirtiendo que la declaratoria obedece a una “excusa para gastar $8 billones sin controles”.
Castañeda cuestionó que el Gobierno de Gustavo Petro apostó a la energía solar como principal solución para las adversidades climáticas que acompañan al fenómeno de El Niño. El líder gremial argumentó que este mecanismo contribuye al fortalecimiento de la seguridad energética del país, sin embargo, no es su fuente principal.
“La energía solar no cubre la hora crítica (6-9 pm), no reduce la demanda en punta y no aporta energía firme, que es justamente la que hoy necesita el país para evitar un apagón. En 4 años no hicieron la tarea: no agregaron capacidad firme. Y en 15 días no hay forma de ejecutar soluciones reales; esto solo deja amarrado el nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella”, señaló Alejandro Castañeda.
“Presidente Gustavo Petro, declarar ‘desastre’ a última hora no soluciona el riesgo de apagón. Es una excusa para gastar $8 billones sin controles, no una respuesta técnica al problema”, añadió el líder gremial.
¿Qué acciones debe tomar el nuevo Gobierno?
Los gremios reiteraron que el país ha perdido soberanía energética al frenar la producción propia de petróleo y gas por razones ideológicas, lo que ha derivado en que la administración actual deba recurrir a gas importado.
En ese sentido, para revertir este panorama los actores del sector recomiendan acciones como garantizar una reglamentación clara para que se realice la explotación de yacimientos no convencionales bajo estándares rigurosos ambientales.
Andesco reiteró que el nuevo Gobierno debe tomar decisiones técnicas, no ideológicas. Para el presidente del gremio, en vez de destinar grandes cantidades de recursos al programa Colombia Solar, se deben priorizar los recursos para pagar las deudas de Air-e con los demás actores del sistema y los subsidios pendientes a las empresas.
“En lugar de destinar los $4 billones que el gobierno pretende enviar al programa Colombia Solar, deben priorizar estos recursos para pagar las deudas de Air-e con los demás actores del sistema y los subsidios pendientes a las empresas. Medidas que sí serían efectivas en pro de evitar el apagón, con paneles solares no se logra esto”, señaló el líder del gremio.
Otra de las principales acciones recomendadas por los gremios se tratan es la implementación de programas de ahorro e incentivos para reducir la demanda energética. Aunque el Gobierno nacional actual ya ha contemplado este tipo de acciones, la nueva administración deberá consolidar esta decisión.
Además, el Gobierno entrante deberá tomar decisiones definitivas sobre proyectos de generación energética que no han entrado en operación, tal y como lo advirtió Andesco, pues aunque el consumo energético aumenta año tras año, en los últimos años la capacidad del sistema energético nacional no ha seguido este ritmo
El Gobierno de Abelardo de la Espriella puede que enfrente uno de los fenómenos de El Niño de mayor impacto de los últimos años, en un contexto donde la limitación del abastecimiento energético y la ausencia de proyectos de generación entrantes son los protagonistas, lo que obligará a la administro del nuevo presidente a tomar decisiones que garanticen energía en el corto plazo.