Las comunidades de Juanchaco y Ladrilleros, en la zona rural costera de Buenaventura, amanecieron este domingo 16 de agosto enfrentando una nueva emergencia provocada por el aumento del nivel del mar y el fuerte oleaje que alcanzó sectores habitados y turísticos.
De acuerdo con periodistas de la zona, el avance del agua hacia las viviendas y establecimientos generó preocupación entre los habitantes, quienes durante la noche y las primeras horas de la mañana observaron cómo la fuerza del mar ingresaba a zonas cercanas a sus hogares.
“La situación vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de estas comunidades del Pacífico frente a las mareas altas, el fuerte oleaje y el proceso de erosión que desde hace años afecta este territorio”, reportó el medio de comunicación local Tura News, al compartir un vídeo de la emergencia.
Aunque aún no se conoce un balance definitivo sobre el número de viviendas afectadas ni sobre las pérdidas materiales, habitantes de la zona hicieron un llamado urgente a las autoridades y a la ciudadanía para brindar asistencia a las familias que resultaron damnificadas.
Entre las principales necesidades se encuentran alimentos, agua potable, cobijas, colchones y otros elementos básicos para atender a las personas que han sufrido afectaciones por el ingreso del agua.
La situación no es nueva para Juanchaco y Ladrilleros. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd, ya había realizado recorridos en estos corregimientos debido a emergencias ocasionadas por el fuerte oleaje y la erosión costera. En diciembre de 2024, la entidad reportó daños importantes en la zona y señaló que, solamente en Juanchaco, la erosión había destruido más de 100 metros de terreno y comprometido un área cercana a los 800 metros.
El riesgo también ha sido advertido en diferentes oportunidades por la Dirección General Marítima, Dimar. La entidad ha explicado que las llamadas mareas de sizigia o pujas, asociadas a determinadas fases lunares, pueden generar un ascenso y descenso más pronunciado del nivel del mar. La combinación de mareas altas, corrientes y oleaje puede provocar inundaciones en sectores bajos del litoral, entre ellos Juanchaco, en Buenaventura.
De hecho, Juanchaco, Ladrilleros y La Barra aparecen identificados en documentos de gestión del riesgo como sectores expuestos a fenómenos como marejadas, erosión costera e inundaciones ocasionadas por marea alta.
La problemática también representa un desafío para las actividades turísticas y marítimas de la zona. A finales de julio, las autoridades de Buenaventura reportaron el naufragio de una embarcación que transportaba 18 pasajeros entre Juanchaco y Ladrilleros. Todos fueron rescatados sin que se registraran personas fallecidas o lesionadas.
Mientras las condiciones del mar continúan siendo vigiladas, los habitantes insisten en que la emergencia no puede pasar inadvertida. Más allá de las afectaciones materiales, las comunidades costeras necesitan atención permanente y soluciones de fondo frente a un fenómeno que se repite y que amenaza viviendas, infraestructura y medios de subsistencia.
Por ahora, el llamado desde Juanchaco y Ladrilleros es a la solidaridad. Las familias afectadas requieren alimentos, agua potable, colchones, cobijas y elementos de primera necesidad.
La emergencia continúa en la costa de Buenaventura, pero también permanece activo el llamado de sus habitantes para que la ayuda llegue y estas comunidades del Pacífico no sean olvidadas.