Un reciente informe de la reconocida ONG Amnistía Internacional está generando incertidumbre ante la situación de derechos humanos en Colombia, ya que el escrito advierte que durante 2025 la violencia armada se mantuvo, a pesar de los procesos de negociación impulsados dentro de la política de ‘paz total’ del Gobierno de Gustavo Petro.

De acuerdo con el reporte, pese a que continuaron los diálogos con distintos grupos armados, estos no se tradujeron en una disminución significativa del conflicto ni en mejoras sustanciales para la población civil, señalando que se presentaron múltiples infracciones al derecho internacional humanitario (DIH).

“El país no encuentra la salida a su crisis de violencia y, en cambio, siguen produciéndose cientos de miles de nuevas víctimas de la violencia en Colombia, dijo Camilo Vargas, encargado de campañas para Colombia de Amnistía Internacional.

El informe expone que los recientes hechos de violencia siguen poniendo a prueba los alcances de la política de paz del Gobierno nacional. | Foto: AFP or licensors

Además, este período de tiempo fue calificado como crítico, advirtiendo que el país sigue enfrentando una crisis humanitaria marcada por desplazamientos forzados, confinamientos y enfrentamientos entre actores armados.

Frente a esto, el informe cuestiona la efectividad de la estrategia estatal para abordar esta problemática: Ese panorama debería llevar a un abordaje territorial, un abordaje que tenga presente esa complejidad, y no vemos que eso esté pasando. El conflicto se complejiza y las respuestas del Estado siguen quedando muy cortas”, añadió Vargas.

El informe también citó datos del Comité Internacional de la Cruz Roja en el 2025, el cual advierte que, de continuar la tendencia, los indicadores humanitarios de 2025 habrían sido los peores de la última década.

Dichas cifras tienen en cuenta la grave crisis humanitaria que afronta Catatumbo, una zona en la que la creciente violencia dejó hasta la fecha al menos 80 mil personas desplazadas y más de un centenar de asesinatos.

Algo que llama la atención para la entidad es que las disidencias de alias ‘Calarcá’ hacen parte de la mesa de diálogos de paz y el mismo grupo ha sido denunciado por seguir violando los derechos humanos y el DIH.

Los grupos criminales en el país se fortalecieron en medio de la política de paz total del presidente Gustavo Petro. En ese combo están el ELN, las disidencias de las Farc, la Segunda Marquetalia y el Clan del Golfo, que tienen más de 25.000 hombres entre armados y redes de apoyo. | Foto: AFP or licensors

Entre los datos más preocupantes, se destaca el aumento de hechos que afectan a niños, niñas y adolescentes, incluyendo reclutamiento forzado y exposición a acciones armadas. Asimismo, se advierte sobre el uso creciente de artefactos explosivos y nuevas formas de confrontación, como el empleo de drones en ataques.

Todos estos hechos afectaron directamente en el 2025 a cerca de 364.382 niños, niñas y adolescentes, de los cuales al menos 172 fueron víctimas de reclutamiento.

En el ámbito institucional, el documento reconoce algunos avances judiciales en casos emblemáticos, pero subraya que persisten altos niveles de impunidad, especialmente en hechos relacionados con abusos de la fuerza pública y violencia en el marco de protestas sociales.

Finalmente, el informe pone de relieve otros desafíos, como la violencia de género, las dificultades en el acceso a servicios de salud y la situación de la población migrante, particularmente de ciudadanos venezolanos en el país.

La migración venezolana hacia Colombia no se había detenido, sino que persistía bajo modalidades de regularización migratoria temporales, inaccesibles para muchas personas y sin mecanismos de protección acordes con la realidad de quienes huían de Venezuela.”

A través de un mensaje en su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro se refirió al tema y reveló que hace cuatro días se reunió con la secretaria general de la ONG y sus asesoras en Barcelona “y me expresó cosas diferentes”.

“No pueden confundir un estado violando derechos humanos con grupos narcotraficantes violando derechos humanos”, indicó Petro.

Según el presidente, la tasa de homicidios sigue estable de acuerdo a los dos gobiernos anteriores y la gran caída de dicha tasa se dio gracias al proceso de paz de las Farc y Santos, “después de ese proceso la tasa de homicidios gira alrededor de 26 homicidios por cada cien mil habitantes y así está en mi gobierno”.

“Cuál es la mayor causa de asesinato: el sicariato: cobro de cuentas, el homicidio por intolerancia sigue descendiendo sustancialmente igual que el feminicidio”, precisó el mandatario de los colombianos.