La tragedia que golpeó a una familia de Cundinamarca a mediados de noviembre de 2025 volvió a captar la atención pública tras un nuevo y doloroso avance en las labores de búsqueda. Pues, luego de casi dos meses de rastreos ininterrumpidos en distintos afluentes del departamento, las autoridades confirmaron el hallazgo de restos óseos en el río Sumapaz, que podrían corresponder a Ana Lucía Villota Escandón, desaparecida tras una avalancha provocada por intensas lluvias.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, fue quien dio a conocer la información y explicó que, de confirmarse plenamente la identidad del cuerpo, Ana Lucía, de 45 años, se convertiría en la segunda víctima mortal de su familia a causa de la emergencia ocurrida el pasado 17 de noviembre de 2025. Desde entonces, organismos de socorro habían concentrado sus esfuerzos en la quebrada El Hato, el río Chocho y el río Sumapaz, en jurisdicción del municipio de Silvania.
De acuerdo con el reporte oficial, el hallazgo se produjo el sábado 3 de enero, alrededor de las 3:00 de la tarde, cuando el Cuerpo de Bomberos de Silvania informó la ubicación de restos óseos en el río Sumapaz. El procedimiento fue realizado de manera conjunta con personal de la Sijín, quienes adelantaron la inspección técnica al cadáver en la URI correspondiente.
“Después de 47 días de búsqueda en la quebrada El Hato, el río Chocho y el río Sumapaz, en jurisdicción del municipio de Silvania, lamentablemente hemos hallado lo que al parecer es el cuerpo de Ana Lucía Villota Escandón”, señaló el gobernador Rey Ángel, al tiempo que expresó su solidaridad con la familia afectada por esta tragedia.
La emergencia que dio origen a la búsqueda ocurrió cuando Ana Lucía Villota viajaba en vehículo junto a varios integrantes de su familia. Según se conoció, el automóvil fue sorprendido por una creciente súbita generada por lluvias torrenciales en la parte alta de las quebradas Yayatá y El Hato. La fuerza del agua arrastró violentamente el vehículo, sin dar tiempo suficiente a todos sus ocupantes para ponerse a salvo.
Del grupo familiar, solo Sara Valentina, de 25 años, logró salir con vida. Su testimonio fue clave para reconstruir lo sucedido. La joven relató que uno de los ocupantes del vehículo tuvo un mal presentimiento al observar el aumento del caudal, pero aun así intentaron cruzar el afluente.
En ese momento, el carro quedó atrapado y la corriente terminó rompiendo uno de los vidrios, lo que provocó que Sara fuera expulsada del automóvil.
En el mismo hecho perdió la vida Segundo Miguel Villota, de 69 años, cuyo cuerpo fue recuperado días después de la avalancha. El reciente hallazgo en el río Sumapaz podría cerrar el capítulo más doloroso de esta búsqueda, aunque las autoridades aclararon que será Medicina Legal la encargada de confirmar de manera oficial la identidad de los restos encontrados.
El director de Gestión del Riesgo de Cundinamarca, William Eduardo Rozo Vargas, había explicado desde el primer momento que las intensas precipitaciones registradas durante varias horas generaron un incremento rápido de los caudales, lo que derivó en una creciente súbita de gran magnitud. La avalancha no solo afectó a la familia Villota, sino que también destruyó cinco viviendas en un sector donde habitaban cerca de 60 personas.
Finalmente, el gobernador Rey Ángel reiteró el llamado a extremar las precauciones durante la temporada de lluvias en el país. “Este desafortunado hecho nos invita, una vez más, a tener mayor precaución. Las crecientes súbitas siguen cobrando vidas; por eso insistimos en atender las recomendaciones de las autoridades y no exponernos a zonas de riesgo”, concluyó.