Comprometidos con la protección de la niñez por parte del Gobierno de Abelardo De La Espriella a cargo del Gaula Militar y la Fiscalía General de la Nación recuperaron en Paime, Cundinamarca, a una niña de 2 años que había sido reportada como desaparecida en Ubaté.
La operación, que involucró a unidades especializadas de la Policía, el Ejército y la Fiscalía, culminó con el hallazgo de Salomé Vásquez Sánchez después de aproximadamente cinco días de búsqueda intensa y coordinada entre distintas instituciones del Estado.
Salomé había sido reportada como desaparecida el pasado 20 de septiembre en Ubaté. Desde entonces, las autoridades desplegaron un operativo que incluyó rastreos en terreno, inspecciones en viviendas y patrullajes por zonas rurales y boscosas.
Según el relato oficial, los equipos iniciaron la revisión en una vivienda del sector rural de Paime; al no encontrar a la menor en ese primer punto, extendieron la búsqueda hacia una zona de vegetación donde finalmente localizaron a la niña con vida.
En el lugar también fue hallado su padre, quien, de acuerdo con el alcalde de Paime, Luis Felipe Romero Díaz, se entregó voluntariamente a las autoridades.
La operación contó con la participación del Gaula de la Policía Nacional, soldados de la Brigada 13 del Ejército y funcionarios del CTI de la Fiscalía, en una acción que las autoridades han enmarcado dentro de la ofensiva contra el secuestro y la extorsión y en la prioridad institucional por proteger a niños, niñas y adolescentes.
Tras su ubicación, Salomé quedó bajo la protección de la Comisaría de Familia y fue trasladada al hospital municipal de Paime para recibir valoración médica y atención profesional, según informaron las autoridades locales. El ministro de Defensa, general Jorge Mora, confirmó que la menor fue encontrada con vida y destacó el trabajo conjunto que permitió su recuperación.
El hallazgo de la menor se produjo a más de 100 kilómetros por carretera desde Ubaté: las autoridades precisaron que el punto donde apareció Salomé está aproximadamente a 115 kilómetros del municipio donde se reportó su desaparición, y que la última ubicación conocida de la niña había sido registrada en un punto situado a unos 85 kilómetros de Ubaté.
Esos desplazamientos y la distancia entre los lugares implicaron un despliegue logístico y operativo que incluyó coordinación interinstitucional y trabajo de campo en zonas de difícil acceso.
La recuperación de Salomé reaviva el debate sobre las rutas de protección y la capacidad de respuesta en casos de desaparición de menores en zonas rurales. Las autoridades han señalado que, además de la acción inmediata para ubicar a la niña, se activaron los protocolos de protección y atención integral: evaluación médica, acompañamiento psicosocial y medidas de protección judicial y administrativa para garantizar su seguridad.
Asimismo, la Comisaría de Familia asumió la custodia temporal y las instancias competentes continuarán con las investigaciones para esclarecer las circunstancias que rodearon la desaparición y el traslado de la menor.