Este miércoles 25 de marzo de 2026, el Servicio Geológico Colombiano, SGC, reportó un movimiento sísmico de baja magnitud en el municipio de Paipa, en el departamento de Boyacá.
De acuerdo con el boletín actualizado emitido por la entidad, sobre las 03:21 a.m., el evento tuvo una magnitud de 2.4 y se originó a una profundidad superficial, es decir, a menos de 30 kilómetros bajo la superficie terrestre.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado afectaciones ni personas lesionadas a causa del sismo. Tampoco se han registrado emergencias asociadas para los organismos de gestión del riesgo del departamento.
Cabe decir que, este tipo de movimientos telúricos de baja magnitud son frecuentes en varias regiones del país debido a la dinámica geológica del territorio colombiano, ubicado en una zona de interacción de placas tectónicas.
No obstante, expertos recomiendan a la ciudadanía mantener la calma ante este tipo de eventos y estar informados a través de fuentes oficiales como el SGC.
Asimismo, reiteran la importancia de contar con planes de emergencia y conocer las rutas de evacuación, especialmente en zonas con mayor actividad sísmica.
Ahora bien, hay que resaltar que, Colombia registra diariamente múltiples movimientos sísmicos de baja intensidad, la mayoría de los cuales pasan desapercibidos por la población.
Sin embargo, el monitoreo constante permite a las autoridades evaluar el comportamiento de la actividad sísmica y fortalecer las estrategias de prevención y respuesta ante posibles eventos de mayor magnitud.
Así, otros de ellos han sido en Los Santos, Santander, ocurrido durante el martes 24 de marzo, sobre las 23:24 hora local, con una Magnitud 3.2, y una profundidad de 149 km. Y otro ocurrido en Zarzal, Valle, con una magnitud de 2.8, y una profundidad superficial menor a 30 kilómetros.
Cabe resaltar que, según el SGC, Colombia es uno de los países con mayor actividad sísmica en América Latina, y por ello, gran parte de la actividad sísmica se debe a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja que rodea el océano Pacífico y concentra la mayor parte de la actividad sísmica y volcánica del mundo.
“Bajo el territorio colombiano interactúan tres placas tectónicas: la Placa de Nazca, que se hunde por debajo de la Placa Sudamericana, y la Placa del Caribe, que ejerce presión desde el norte. Esa convergencia convierte al país en un punto de alta dinámica geológica, es una característica natural de su ubicación”, destaca el SGC.