Se trata de la implementación de un régimen sanitario especial para agilizar la autorización y el ingreso al país de donaciones internacionales requeridas para la atención de las poblaciones afectadas.
La medida, establecida mediante el Decreto 1327 de 2026, contempla un procedimiento transitorio, abreviado y basado en riesgo que busca facilitar la recepción oportuna de productos de uso y consumo humano necesarios para las actividades de respuesta.
Este procedimiento estará a cargo del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y aplicará a las donaciones internacionales destinadas exclusivamente a atender las necesidades derivadas de la situación de desastre.
“El régimen cobija a donantes y receptores, entidades públicas, organizaciones internacionales y organismos de cooperación, organizaciones humanitarias, autoridades territoriales de salud, prestadores de servicios de salud y demás actores que intervienen en la recepción, almacenamiento, transporte, distribución y entrega de las ayudas”, informó el Ministerio de Salud.
A pesar de la ayuda humanitaria recibida tras el reciente sismo, Colombia mantiene una necesidad crítica de apoyo internacional para atender a las miles de familias damnificadas que lo han perdido todo.
Actualmente, las autoridades y organismos de socorro priorizan la recepción de aportes económicos y cargamentos de asistencia enfocados en la seguridad alimentaria, especialmente alimentos no perecederos y suplementos nutricionales de primera necesidad.
Asimismo, urge el suministro de elementos de hábitat temporal como carpas, colchonetas y cobijas para proteger a la población a la intemperie, junto con kits de higiene personal y sistemas de almacenamiento de agua potable que prevengan crisis sanitarias en las zonas más afectadas.
1300 millones de dólares en ofertas de cooperación internacional para la reconstrucción. El país ha recibido cerca de 690 toneladas de asistencia humanitaria en especie —incluyendo alimentos, medicamentos e insumos médicos enviados por naciones aliadas como El Salvador, México, República Dominicana, Chile y Perú— junto con importantes inyecciones de fondos de emergencia lideradas por Estados Unidos (con 26.5 millones de dólares), los Emiratos Árabes Unidos (10 millones de dólares), España, Suiza y la Santa Sede.
Con información de Colprensa