A las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto de 2026, la tierra se sacudió en Colombia con una violencia que el país no había sentido en años. Un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, a 103 kilómetros de profundidad, se convirtió en la peor catástrofe sísmica del siglo para el país.
Pereira fue la ciudad más golpeada. El balance oficial registró más de 85 muertos en el municipio, 45 desaparecidos, 243 rescatados y cerca de 280 personas trasladadas a clínicas y hospitales. A nivel nacional, el número de fallecidos superó los 285, con más de 4.600 heridos, 170 edificios colapsados y más de 12.000 viviendas destruidas. La economía del Valle del Cauca, una de las más afectadas, proyectó una caída de 0,27 puntos en su crecimiento del año.
Entre las imágenes que quedaron grabadas en la memoria del país estuvo el colapso del edificio Invico, una estructura emblemática de la Avenida Circunvalar de Pereira, que había sobrevivido al sismo de 1999. Durante el terremoto, el piso 12 desapareció por completo y la fachada se desprendió.
Semanas después del terremoto, un video captado por un motociclista que circulaba frente al edificio Invico en el momento exacto del sismo sigue circulando en redes sociales. El registro, que ha ganado más atención con el paso de los días, muestra en tiempo real la brutalidad de lo que vivió Pereira aquel 10 de agosto: la estructura se sacude, el piso 12 cede y la fachada se desprende en cuestión de segundos.
En el video se observa cómo el motociclista intenta mantener el control de su vehículo mientras el suelo tiembla. A su alrededor, los postes de luz, los cables y los árboles se balancean con fuerza de un lado al otro, como si la ciudad entera estuviera siendo sacudida por una fuerza invisible. En segundos, la escena pasa de la calma de una mañana ordinaria al caos de uno de los terremotos más devastadores de la historia colombiana reciente.
De hecho, posteriormente se observa la forma en la que otras estructuras van cediendo en su edificación, lo que hace que el caos se presente con más intensidad, entre las personas que intentaban buscar una forma de resguardarse, mientras que otras optaban por permanecer quitas a las espera del desenlace del movimiento que forjó una nueva tragedia del país, del cual todavía se está recuperando y al que falta años para que vuelva a ser como antes.