La tragedia aérea que cobró la vida del cantante Yeison Jiménez, su piloto Fernando Torres y otros cuatro ocupantes de la aeronave continúa generando conmoción en el país. En medio del duelo, se conoció un nuevo y doloroso detalle: el padre del piloto también falleció años atrás en un accidente aéreo.
La información fue confirmada por Jairo Rojas, abuelo de Fernando Torres, en una entrevista concedida al medio radial La Voz del Pueblo. Según relató, el padre del piloto era aviador y perdió la vida siendo muy joven, tras un siniestro ocurrido mientras operaba una avioneta.
Rojas explicó que la aviación era una pasión heredada en la familia. “El padre de mi nieto era piloto y falleció muy joven también. Incluso tenía una edad menor a la de Fernando. La pasión por el pilotaje era como de nacimiento, como de sangre, pero lastimosamente también murió en un accidente en una avioneta, en una ambulancia”, señaló durante la entrevista.
En el mismo diálogo, el abuelo del piloto recordó cómo Fernando Torres llegó a trabajar con Yeison Jiménez. De acuerdo con su testimonio, el vínculo se dio de manera natural dentro del ejercicio profesional del pilotaje, hasta que el artista le propuso convertirse en el piloto de su aeronave.
“Estando dentro de esa profesión de pilotaje, un día cualquiera lo conocieron y Yeison Jiménez le ofreció ser el piloto de su aeronave. Desafortunadamente se presentó este final demasiado triste y doloroso para toda la familia y no hay palabras para expresar ese sufrimiento”, agregó.
El accidente ocurrió el 10 de enero, cuando la avioneta en la que se movilizaba el equipo del artista despegó del aeropuerto de Paipa, alrededor de las 4:00 p. m. Minutos después, la aeronave habría presentado una falla y terminó precipitándose en la vereda Romita, donde se incineró.
En el siniestro murieron Yeison Jiménez, el piloto Fernando Torres y sus acompañantes Waisman Mora, Jefferson Osorio, Juan Manuel Rodríguez y Óscar Marín.
Sobre las causas del accidente, las autoridades informaron que la investigación continúa en curso. Hasta el momento no se ha establecido un motivo definitivo del siniestro, mientras se analizan aspectos como el historial de mantenimiento de la aeronave y las horas de vuelo del piloto.
Como parte del proceso, se conoció que los motores de la avioneta serían enviados a Estados Unidos para ser examinados por el fabricante, con el fin de determinar si existió una falla técnica que haya provocado la tragedia.