Una nueva alerta de seguridad surgió en Pereira, una de las ciudades más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto. En medio de las labores de búsqueda, rescate y remoción de escombros, las autoridades detectaron que personas estarían haciéndose pasar por rescatistas para ingresar a edificaciones afectadas y buscar cajas fuertes, dinero y otros objetos de valor.
La denuncia de que el alcalde de Manizales, Jorge Rojas, se refiriera a las medidas de seguridad adoptadas en su ciudad. De acuerdo con el reporte, la situación se presenta principalmente en Pereira, donde las autoridades han encontrado indicios de ingresos clandestinos a estructuras afectadas por el sismo.
El comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, coronel Óscar Ochoa, confirmó que las autoridades tienen conocimiento de personas que estarían aprovechando las condiciones generadas por la emergencia para ingresar a lugares donde permanecen bienes de valor.
Uno de los elementos que más preocupa a las autoridades es la aparición de huecos y accesos clandestinos entre los escombros. En uno de estos puntos fue encontrada una caja fuerte, lo que reforzó las sospechas sobre el propósito de quienes estarían abriendo estos pasos en medio de las estructuras colapsadas.
Las autoridades también investigan la posible participación de personas que utilizan prendas, herramientas o equipos similares a los empleados por rescatistas y voluntarios para superar los controles de seguridad. De acuerdo con las denuncias conocidas, incluso se habrían presentado falsas alertas sobre posibles sobrevivientes para justificar el ingreso a zonas restringidas.
Entre los sectores de Pereira que permanecen bajo especial vigilancia están Victoria, Olaya, Corocito y La Libertad, donde se han identificado accesos que estarían siendo utilizados para entrar a edificaciones afectadas. La Policía desplegó unidades del Bloque de Búsqueda y del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) para ubicar a los responsables y evitar nuevos ingresos ilegales.
La situación representa una dificultad adicional para las autoridades, que todavía deben mantener operaciones de búsqueda y atención de la emergencia mientras refuerzan la seguridad de los inmuebles afectados. El ingreso de personas no autorizadas, además del riesgo de saqueo, puede poner en peligro las labores de rescate y aumentar los riesgos asociados con estructuras inestables.
El fenómeno también ha obligado a revisar los controles de acceso en las zonas donde continúan las labores de emergencia.
En Manizales, el alcalde Jorge Rojas explicó que se implementó un esquema de seguridad con unidades de Policía ubicadas en las afueras de edificios que fueron evacuados. Según el mandatario, estas medidas buscan proteger los inmuebles y evitar situaciones de inseguridad durante la emergencia.
Las autoridades mantienen la investigación para determinar quiénes estarían detrás de los ingresos clandestinos y establecer si se trata de actuaciones aisladas o de grupos organizados.