Faltan pocas horas para que se lleve a cabo la imputación a la exjefe de gabinete de la Presidencia de la República, excanciller y exdirectora de Prosperidad Social, Laura Sarabia, por los delitos de abuso de función pública y constreñimiento ilegal agravado en relación con su exempleada, Marelbys Meza.
En medio del caso, la exniñera de Sarabia reveló más detalles de su vida con la revista Semana y en dicha entrevista recordó los episodios que la tienen como víctima en un proceso que la lleva media docena de condenados y una exembajadora a punto de una imputación de cargos.
La imputación está relacionada con su presunta participación en las chuzadas que sufrió Marelbys Meza. De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron en enero de 2023 tras la denuncia de un presunto hurto en el apartamento de Sarabia, que le siguió a una orden para practicar el polígrafo ilegal a su entonces niñera en los sótanos frente a la Casa de Nariño.
Respecto al proceso, Marelbys no se pronunció directamente por el caso, pero sí instó a los entes judiciales a adelantar todo lo necesario para conocer la verdad, insistiendo en que ella fue la víctima.
“Si ella hizo algo indebido, tiene que pagar, poner la cara, poner el pecho; la que ha puesto el pecho he sido yo, me han maltratado, es a mí… Mis amigos también sufren, pero a la que le dieron más palo fue a mí, que fui maltratada, ultrajada y humillada por quienes se supone representan el cambio”, declaró Marelbys.
Ella reveló al medio citado anteriormente que no ha vuelto a tener comunicación con Laura Sarabia, pero como consecuencia del caso, afrontó amenazas; presuntamente tuvo un esquema de protección que también la maltrató y ahora vive con temor a represalias.
“Todo lo que me ha pasado, a nivel de salud, del sistema nervioso, botando sangre por la nariz, deformación en la cara, de todo. He estado muy enferma, no quiero hablar con nadie; uno todo el tiempo está a la defensiva. Yo no salgo casi a la calle; aburrida, no quiero saber de nadie, no quiero hablar con nadie. Qué pasa, mi vida cambió un 100 %; lo poquito que hago es para pagar unas cosas”, añadió.
Además, Meza también expresó la frustración que tuvo ante el silencio del expresidente Gustavo Petro por el caso, señalando que ella confió en su campaña política y ahora solo cree que los beneficios de que el gobierno anterior ganara las elecciones fueron para el círculo político del mismo.
“El presidente nunca me dijo: ‘Oiga, venga, una carta o una llamada, un mensaje en Twitter —que se la pasaba en eso—, nunca, nunca, dijo esta mujer, fue maltratada; ayudémosle con algo, nada. A mí no me han dado nada, yo no tengo ni siquiera dónde vivir. Yo soy una persona que anda con la mochila al hombro y donde me coge la noche, mientras ellos están allá por allá. Viajando, disfrutando toda la plata del país”, sostuvo Marelbys.
Finalmente, abordó su situación económica, explicando que vive de la caridad de su propia familia y solo obtiene algunos ingresos esporádicos por trabajos informales.
“Yo no tengo ni siquiera Wi-Fi, me toca con la carga de datos al celular porque no puedo solicitar un plan para la casa; tengo que vender empanadas, pasteles, que haga una cosa, que cuídeme el perro, hágame una comida, unas sopas, me toca cocinar, oculta hacerlo en una casa y mandar a otra persona que lo lleve”, aseveró.