Reaparece en la conversación digital María Alejandra Rojas, la joven que se hizo famosa a principios de este mes por dar a conocer una denuncia sobre un controversial hecho sucedido al interior de una tienda Zara en el centro comercial Unicentro de Bogotá.

En esta ocasión, es noticia por un incidente personal que sucedió en el inmueble donde estaba hospedándose.

Grabaciones difundidas en las redes sociales demuestran que la mujer se encuentra en una diligencia junto a agentes de la Policía Nacional y unas personas particulares. Allí, se le ordena hacer un desalojo de una habitación que tenía arrendada por el hecho de no pagar el canon.

La persona que aseguró ser la propietaria del inmueble estaba presente en ese momento y sostuvo que fracasó un acuerdo de pago con la inquilina. | Foto: captura pantalla

A Rojas se le ve revisando y firmando una serie de documentos al mismo tiempo en que sostiene una tensa conversación con los asistentes al procedimiento. Estas se centran en el alquiler de la habitación que ocupaba la joven porque supuestamente no había cumplido con los cánones de arrendamiento.

La persona que aseguró ser la propietaria del inmueble estaba presente en ese momento y sostuvo que fracasó un acuerdo de pago con la inquilina. En medio del intercambio verbal, Rojas negó los señalamientos, afirmando que estos son calumnias con injustificaciones.

Versión de la extrabajadora de Zara

En una entrevista concedida al noticiero Red+ Noticias, la joven aclaró que el caso de desalojo sucedió en medio de la controversia del almacén Zara y no antes, como especulaban algunas personas.

Pero un dato llamativo que reveló María Alejandra fue que Natalia, quien era su jefa en Zara, resultó siendo la mejor amiga de la sobrina de la señora que le arrienda la habitación, quien estaba presente en el momento en que las autoridades pedían que ejecutara el desalojo de la habitación.

Además, comentó que al llegar a vivir a dicho lugar, lo hizo con muy poco dinero en los bolsillos, razón por la cual la arrendadora le brindó una ayuda económica durante el primer mes de hospedaje.

“Me ayudó y todo”, aseguró Rojas en la entrevista con el medio citado al aclarar que posteriormente consiguió el trabajo en el almacén de Zara y llegaron los problemas que se ven en los videos.

Aunque la joven aclaró que ambas habían tenido un acuerdo de ayuda para el primer mes de arriendo, la arrendadora le empezó a cobrar el primer mes durante una discusión.

Asimismo, presentó unas fotografías en las que ella aparece junto a su arrendadora en una actitud cordial para desmentir a aquellas personas que la califican como alguien conflictiva.

“¿Usted cree que si fuera problemática, como ella dijo, solo para dejarle ese audio a mi jefa, esa señora en estas fotos se mostraría feliz?“, cuestionó.