La compañía Ipsos presentó el estudio 'Las personas y el cambio climático’, basado en encuestas a 23.704 adultos en 31 países, incluidos 8 de Latinoamérica.
De acuerdo con esta empresa, el informe muestra que el 61% de los ciudadanos globales cree que si no actuamos ahora estaremos fallando a las generaciones futuras porque el compromiso individual ha disminuido en los últimos cinco años.
Asimismo, indican que el 57% de las empresas que no actúen estarán incumpliendo con sus empleados y clientes, reflejando un giro hacia la exigencia de liderazgo institucional.
En el caso de Colombia, el estudio revela que solo 20% de los encuestados cree que ya es demasiado tarde para actuar contra el cambio climático, mientras que el 49% rechaza esa idea.
En comparación, el promedio latinoamericano muestra un 69% que insiste en la urgencia de actuar, aunque también con una tendencia descendente respecto a 2021. Esto evidencia que, en la región, la conciencia sigue viva, pero se enfrenta al desgaste social y económico.
En este sentido, Felipe Castro, director de Asuntos Públicos de Ipsos Colombia, señaló que los colombianos mantienen una convicción clara de que aún hay tiempo para actuar, pero esperan que gobiernos y empresas lideren con planes concretos.
“La percepción de que la responsabilidad individual no basta se ha consolidado en los últimos años”. En contraste, países como India (62%) y Tailandia (37%) muestran niveles mucho más altos de acuerdo con la idea de que ya es demasiado tarde, lo que refleja diferencias culturales y de contexto.
Otro hallazgo relevante es que en Colombia el 22% de los ciudadanos cree que, si no actuamos ahora, estaremos fallándole a las generaciones futuras, una caída significativa frente a 2021.
En Latinoamérica, países como Chile con un 24%, y Perú con un 16% también registraron descensos marcados en este indicador. La región comparte una tendencia de agotamiento colectivo, aunque con variaciones según la coyuntura nacional.
Felipe Castro agregó: “De otra parte, la transición energética y la resiliencia climática no pueden desligarse de la realidad económica. En Colombia, la preocupación por los precios de la energía y la seguridad energética se suma a la expectativa de que la transición sea justa y alcanzable. La ciudadanía no se ha rendido, pero exige resultados visibles”.
En comparación, países europeos como Alemania, con el 21%, y Polonia, con el 29%, muestran descensos aún más pronunciados en la percepción de responsabilidad individual.
Finalmente, el estudio evidencia que en Colombia el 59% cree que el país debería trabajar más frente al cambio climático, cifra que se alinea con el promedio global. Sin embargo, la confianza en el liderazgo gubernamental sigue siendo baja: más personas consideran que no existe un plan claro.
Según este estudio, en conclusión, el optimismo a nivel global aún es generalizado y es claro que la ciudadanía exige liderazgo institucional y empresarial, mientras observa con preocupación cómo el costo de vida y la inestabilidad geopolítica condicionan la transición hacia las cero emisiones netas.