Terremoto en Colombia motivó la adopción de medidas extraordinarias por parte del Gobierno Nacional.

El presidente Abelardo De La Espriella declaró la emergencia económica este miércoles para hacer frente a las graves afectaciones dejadas por el fuerte sismo de magnitud 7.4 que sacudió a diversas regiones del país el pasado lunes 10 de agosto.

Presidente Abelardo De La Espriella entrega balance de daños por el terremoto del 10 de agosto. | Foto: Redes sociales

La decisión gubernamental tiene como propósito central acelerar los mecanismos de respuesta estatal en los sectores golpeados.

Con este marco normativo especial, la administración busca agilizar los procesos de atención humanitaria inmediata y estructurar los planes destinados a la reconstrucción integral de las zonas devastadas.

Para agilizar el proceso, el jefe de Estado anunció la puesta en marcha del denominado ‘Fondo Milagro’.

Esta nueva entidad se encargará de recibir, administrar y canalizar todos los aportes de origen nacional e internacional destinados a la recuperación de las poblaciones con mayores niveles de destrucción.

Según las explicaciones oficiales, los recursos manejados por esta estructura se enfocarán en la reconstrucción de infraestructura prioritaria. Entre los puntos a intervenir figuran hospitales, centros educativos, bienes inmuebles, corredores viales y terminales aéreos que sufrieron daños severos debido al movimiento telúrico.

Adicionalmente, las medidas extraordinarias contempladas en el decreto de emergencia apuntan a la recuperación financiera de las áreas impactadas. El Ejecutivo prevé implementar estrategias para estimular la inversión, recortar trámites en el desarrollo de proyectos y fomentar la generación de puestos de trabajo.

El panorama humanitario reportado tras el desastre refleja una situación crítica en varias regiones. De acuerdo con el más reciente reporte consolidado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el saldo provisional asciende a 25.872 familias e impacto directo en 53.816 ciudadanos.

En cuanto a víctimas, las autoridades han contabilizado hasta la fecha un total de 265 personas fallecidas y 3.494 heridas. Por su parte, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha recibido 230 cuerpos correspondientes a personas que perdieron la vida durante la contingencia.

La cifra que genera mayor inquietud entre las instituciones de socorro es la de ciudadanos sin ubicar, la cual se sitúa en 496 personas reportadas como desaparecidas. Frente a este escenario, los organismos de emergencia mantienen la búsqueda como prioridad de sus labores en terreno.

Las acciones de solidaridad ya iniciaron desde distintas zonas del país, destacando el envío del primer avión con ayuda humanitaria desde Ibagué hacia los sectores más golpeados en la región del Eje Cafetero.