Una situación de tensión se registró en un batallón del Ejército en Tibú, Norte de Santander, luego de que se conocieran videos en los que soldados protestan por las condiciones en las que se encontraban y la falta de evacuación de la zona.
En las imágenes difundidas, los uniformados aseguran que estaban retenidos en la base, sin acceso a alimentos desde el día anterior y sin claridad sobre su traslado. “Nos tienen prácticamente secuestrados”, expresan en uno de los videos, evidenciando su inconformidad frente a la situación.
El hecho ocurrió en una base militar de la Fuerza de Tarea Vulcano, unidad que opera en esta zona del Catatumbo, una región históricamente afectada por el conflicto armado y condiciones de orden público complejas.
Tras la difusión del material, el Ejército Nacional se pronunció oficialmente y explicó que la evacuación del personal no se había podido realizar debido a las condiciones climáticas adversas en la zona.
A través de un comunicado publicado por la Segunda Brigada en la red social X, la institución indicó que se verificaron las condiciones antes de proceder con cualquier operación aérea, priorizando la seguridad de los uniformados.
“Verificadas las condiciones climáticas, se realizó el desplazamiento vía aérea del personal hacia la ciudad de Cúcuta, esto con el propósito de preservar su seguridad e integridad”, informó el Comando.
El Ejército Nacional enfatizó que la protección de sus hombres es una “prioridad permanente” y que los protocolos de extracción se rigen estrictamente por la viabilidad técnica y meteorológica.
Una vez las nubes y el estado del tiempo permitieron el ingreso de los helicópteros, se activó el puente aéreo para llevar a los uniformados hasta Cúcuta, donde continuarán con sus procesos administrativos y de descanso tras cumplir su misión en una de las regiones más complejas en términos de orden público.
Con este traslado, la institución busca dar por terminada la controversia y reafirmar el compromiso con el bienestar de la tropa,
Es relevante mencionar que Tibú es un municipio clave en la región del Catatumbo, donde las operaciones militares suelen enfrentarse a factores como el clima, la geografía y situaciones de seguridad que pueden afectar la movilidad del personal, y recientemente ha sido epicentro de múltiples ataques por grupos armados ilegales.
De hecho, a inicios de este año, una comisión humanitaria integrada por la Defensoría del Pueblo, la ONU y la Iglesia Católica, llamada Comisión Humanitaria del Catatumbo, se desplazó a los municipios de Versalles y Pachelly -zona rural del municipio de Tibú-,con el objetivo de verificar la situación de las comunidades en materia de derechos humanos y recoger información acerca de las necesidades que tienen y hacer entrega de ayuda humanitaria.