Dos policías de Cúcuta, próximos a culminar su carrera institucional, protagonizaron este martes 1 de septiembre una inusual protesta frente a la Casa de Nariño, donde buscaban denunciar presuntos hechos de corrupción y exigir una conversación directa con el presidente de la República, Abelardo de la Espriella.
La escena llamó la atención durante las primeras horas de la mañana en pleno centro de Bogotá. Los dos uniformados llegaron hasta el perímetro de seguridad de la sede presidencial y decidieron encadenarse mediante esposas a las rejas, en una manifestación que rápidamente generó tensión entre quienes transitaban por el sector y el personal encargado de la seguridad del Palacio Presidencial.
De acuerdo con información preliminar obtenida de fuentes oficiales de la Policía Metropolitana de Bogotá (MEBOG), los funcionarios son procedentes de Cúcuta y se encuentran próximos a finalizar su trayectoria dentro de la institución para pasar a la etapa de retiro y pensión.
Policías exigieron ser escuchados por el presidente
Según la información conocida sobre el hecho, los uniformados acudieron a la Casa de Nariño con el propósito de hacer visibles varias inconformidades relacionadas con presuntos actos de corrupción dentro de la institución en su región de origen.
Como se mencionó anteriormente, la protesta tuvo como uno de sus principales objetivos conseguir un espacio de interlocución directa con el presidente Abelardo de la Espriella.
Los policías manifestaron su intención de permanecer en el lugar hasta ser atendidos y poder exponer ante el mandatario las denuncias y situaciones que, según señalaron, motivaron su desplazamiento hasta Bogotá.
Cabe mencionar que la elección del lugar para realizar la protesta incrementó la atención sobre el caso, debido a que se trató de uno de los principales accesos de la sede del Gobierno nacional y de una zona sometida a estrictas medidas de seguridad.
Los protocolos preventivos fueron activados inmediatamente mientras se controlaba la situación en los alrededores de la Plaza de Bolívar y la carrera octava.
Durante varios minutos se mantuvo un escenario de tensión, mientras el personal de seguridad buscaba persuadir a los uniformados para que pusieran fin a la protesta.
Finalmente, los dos policías fueron persuadidos y retirados del punto donde habían iniciado la manifestación. Entretanto, las autoridades evalúan las actuaciones administrativas y disciplinarias que puedan corresponder frente a los señalamientos formulados durante la protesta.
Por ahora, las denuncias de los uniformados corresponden a señalamientos preliminares de presunta corrupción, por lo que será necesario que las autoridades competentes determinen el alcance y sustento de las acusaciones realizadas.