Después de un movimiento sísmico de gran magnitud como el que vivió Colombia en la mañana de este lunes 10 de agosto, los propietarios de casas y aptos revisan paredes, pisos, techos, puertas y ventanas en busca de señales de daño de la estructura. Una de las primeras alertas son fisuras o grietas en paredes.
Sin embargo, una grieta no necesariamente significa que la estructura de la vivienda esté comprometida. Algunas afectan únicamente acabados como el pañete, el estuco o la pintura. Otras, por su ubicación, tamaño o forma, sí pueden ser una señal de un problema que requiere una revisión especializada.
El País preparó la siguiente guía para ayudar a hacer una primera identificación visual de las viviendas.
Las fisuras que no deberían preocupar
Las grietas muy delgadas y superficiales, que afectan principalmente el acabado de la pared y no atraviesan el muro, suelen estar relacionadas con la retracción de los materiales o cambios de temperatura.
También pueden aparecer fisuras en esquinas y encuentros entre muros o entre un muro y el techo, asociadas a movimientos menores o asentamientos.
Otro tipo relativamente frecuente son las fisuras irregulares y delgadas en pañetes o revoques, especialmente cuando estos son nuevos. En muchos casos se trata de daños en el acabado y no de la estructura.
También pueden observarse fisuras horizontales muy finas y superficiales. No obstante, su importancia depende de dónde estén ubicadas y de si evolucionan con el tiempo.
Importante: el aspecto de una fisura por sí solo no permite determinar con certeza si una vivienda es segura. La evaluación definitiva corresponde a un profesional de la ingeniería o la arquitectura con experiencia en patología estructural.
Estas fisuras sí requieren mayor atención
Hay algunas señales que justifican una revisión profesional, especialmente si aparecieron después del sismo.
1. Fisuras diagonales grandes
Las grietas diagonales que atraviesan una pared, particularmente cuando siguen las juntas entre ladrillos o bloques, pueden estar relacionadas con movimientos de la edificación y requieren valoración.
2. Fisuras en elementos estructurales
Es especialmente importante revisar cualquier daño que aparezca en columnas, vigas o muros estructurales. Estos elementos cumplen una función fundamental en la estabilidad de la construcción.
Una fisura o desprendimiento en uno de ellos no debe tratarse simplemente aplicando cemento, estuco o pintura para ocultarlo.
3. Fisuras que forman una ‘X’
Las grietas que cruzan una pared formando una X pueden ser indicativas de esfuerzos importantes sobre el muro, particularmente después de un movimiento sísmico. Si son nuevas o aumentaron con el temblor, requieren una evaluación profesional.
4. Fisuras verticales anchas
Una grieta vertical de consideración, especialmente si atraviesa el muro, presenta desplazamiento o está acompañada de otras fisuras, puede estar relacionada con movimientos de la construcción, asentamientos o problemas estructurales.
Más que el tamaño, observe su evolución
Una recomendación importante después de un sismo es observar si la fisura cambia.
Puede marcarse cuidadosamente el extremo de una fisura con un lápiz y registrar la fecha, o tomar fotografías que permitan comparar su evolución. Si aumenta de longitud o anchura, aparece una nueva grieta o se observa desplazamiento entre los dos lados del muro, es recomendable solicitar una evaluación profesional.
Otras señales de alerta en la vivienda
Las fisuras no son la única señal que debe tener en cuenta después de un terremoto. También preste atención a:
- Puertas o ventanas que antes funcionaban normalmente y ahora se traban.
- Desprendimiento de material de paredes, techos, columnas o vigas.
- Ruidos o crujidos inusuales que persisten después del movimiento.
- Fisuras nuevas que aumentan de tamaño.
- Elementos estructurales visiblemente afectados.
- Desplazamientos o deformaciones que antes no estaban presentes.
¿Qué hacer si encuentra daños?
Lo primero es no intentar reparar inmediatamente la grieta para ocultarla. Antes conviene documentarla con fotografías y observar su evolución.
Si el daño es importante, está en una columna, viga o muro estructural, o existen varias señales de alarma simultáneas, solicite una inspección de un ingeniero civil o estructural.
Y si observa daños severos, desprendimientos importantes, deformaciones de la estructura o considera que existe un riesgo inmediato, evite permanecer en el área afectada y siga las instrucciones de las autoridades locales y organismos de emergencia.
Una aclaración importante sobre las grietas
No existe una regla sencilla según la cual “una grieta de más de 2 milímetros es peligrosa y una menor no lo es”. El ancho puede ser un dato útil, pero los profesionales también analizan la ubicación, orientación, profundidad, continuidad, desplazamiento, tipo de elemento afectado y evolución del daño, además de las características de la edificación.
Por eso, después de un sismo, una grieta pequeña en una columna puede ser más relevante que una grieta más ancha limitada al acabado de una pared.
La regla práctica: no se trata solamente de contar las grietas, sino de identificar dónde están, cómo son y si cambiaron después del movimiento sísmico.