El presidente Abelardo De La Espriella sacudió la agenda política este martes 15 de septiembre de 2026 durante su visita oficial a Buenaventura. Aunque el propósito inicial del mandatario era evaluar la atención a las familias damnificadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, el foco cambió drásticamente.
La medida busca romper de raíz las líneas de mando que los cabecillas de bandas criminales mantienen desde los centros de reclusión locales.
De La Espriella fue explícito al señalar que estos delincuentes continuaban coordinando extorsiones y homicidios tras las rejas. “Me los voy a llevar a unas cárceles en donde no entre ni la señal de la Santa Cruz para que no sigan atacando al pueblo”, enfatizó de manera vehemente el mandatario, asegurando que los trasladados vestirán uniformes naranjas y permanecerán bajo estrictas condiciones de reclusión.
Operación Poseidón
La orden presidencial se vincula directamente con los resultados operativos recientes en la región. Durante su trayecto, el Gobierno Nacional fue notificado sobre el éxito de la Operación Poseidón, un despliegue de la Policía Nacional que permitió la captura en la comuna 10 de Jonathan Orobio, alias “Menor”.
Dicho individuo, considerado un objetivo de alto valor y cabecilla zonal de la banda delincuencial “Los Chiquillos”, cuenta con una trayectoria delictiva de 12 años, siete anotaciones judiciales y un requerimiento vigente por homicidio agravado.
Finalmente, a través de sus canales oficiales, el presidente De La Espriella lanzó un ultimátum definitivo a las tres principales estructuras narcoterroristas que azotan la jurisdicción: Los Chiquillos, Los Shottas y Los Espartanos.
El jefe de Estado advirtió que el poder legítimo del Estado los desarticulará por completo, ofreciéndoles únicamente dos caminos: el sometimiento voluntario ante las autoridades judiciales o la neutralización mediante el uso de la fuerza militar y policial.
Previo a su contundente pronunciamiento en Buenaventura, el jefe de Estado se desplazó al departamento del Chocó para reunirse con la gobernadora Nubia Carolina Córdoba, con el objetivo de coordinar la reconstrucción y el apoyo a las comunidades damnificadas por el fuerte terremoto del pasado 10 de agosto