Un movimiento de solidaridad institucional comenzó a gestarse al interior del Congreso de la República tras la catástrofe provocada por el potente terremoto que sacudió a diversas regiones del país.
El presidente del Senado, Honorio Henríquez, realizó un llamado público invitando a los legisladores a sumarse a la donación voluntaria de un salario para canalizar ayuda hacia las familias damnificadas.
Adicionalmente, Honorio Henríquez anunció que durante la jornada del miércoles se conformará una comisión bicameral dedicada exclusivamente al seguimiento y acompañamiento de la tragedia.
A estas iniciativas se unió la bancada del Pacto Histórico, cuyos integrantes acordaron realizar una contribución económica de sus ingresos en beneficio directo de la Cruz Roja Colombiana.
La representante Andrea Vargas precisó que la colectividad habilitará un punto estratégico de acopio en la ciudad de Bogotá para recepcionar ayuda humanitaria destinada al Chocó y otras regiones afectadas.
A su vez, el congresista Gabriel Becerra confirmó la disposición plena de la bancada para poner sus canales digitales al servicio de la difusión de información oficial y verificada sobre la emergencia.
Por su parte, el representante Miguel Ángel Pinto Rueda presentó una proposición formal ante la Cámara de Representantes enfocada en adoptar medidas concretas e inmediatas frente al desastre.
La iniciativa impulsada por Miguel Ángel Pinto Rueda sugiere destinar al menos un día de ingresos laborales de los parlamentarios para brindar apoyo directo a las comunidades damnificadas por el sismo.
El planteamiento de Miguel Ángel Pinto Rueda contempla la creación de centros institucionales de acopio dentro de la sede legislativa para recolectar insumos requeridos en las áreas siniestradas.
Un punto fundamental de su propuesta apunta a implementar un control estricto sobre los fondos que se asignen a la reconstrucción, evitando desvíos y garantizando transparencia en el gasto público.
Paralelamente, parlamentarios como Duvalier Sánchez han solicitado suspender actividades ordinarias, como la elección del contralor, para que la agenda legislativa se concentre totalmente en la crisis humanitaria.
Las bancadas parlamentarias coinciden en que la prioridad nacional debe enfocarse en salvar vidas, acompañar a los cuerpos de socorro y coordinar la entrega oportuna de las donaciones recopiladas.
Con estas acciones, el poder legislativo busca pasar de los pronunciamientos simbólicos a la ejecución de alivios económicos y logísticos para mitigar el impacto devastador del sismo en el territorio nacional.
Las decisiones definitivas respecto a los aportes económicos colectivos y la reprogramación de agendas se debatirán formalmente en las próximas sesiones ordinarias de ambas corporaciones.