El conflicto económico entre las dos naciones vecinas ha escalado a un nuevo nivel de confrontación. El Ministerio de Comercio de Colombia ha hecho público un proyecto de decreto que contempla la imposición de fuertes gravámenes a una amplia lista de productos provenientes de Ecuador, en lo que ya se califica como una abierta guerra comercial entre ambos países.

Esta decisión surge a pesar de las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien durante un consejo de ministros en Ipiales había manifestado una postura aparentemente más flexible. No obstante, la cartera de comercio ha justificado la medida como una respuesta necesaria y urgente ante las políticas arancelarias que Ecuador aplicará a partir del próximo 1 de mayo.

El documento técnico propone una estructura de cobros dividida en tres niveles. Inicialmente, se aplicaría un arancel del 35% a 29 productos específicos, entre los que se destacan artículos de consumo masivo como los camarones, el banano y ciertos tipos de medicamentos esenciales para el mercado local.

En un segundo nivel, otras 24 partidas arancelarias enfrentarían un impuesto del 50%. En este grupo se encuentran principalmente las grasas y los aceites vegetales. Sin embargo, el golpe más fuerte se concentra en 170 partidas que recibirán una tarifa del 75%, afectando productos sensibles como el café, el arroz y el azúcar, insumos básicos de la canasta familiar colombiana.

La administración colombiana argumenta que Ecuador ha impuesto un gravamen del 100% bajo el concepto de una “tasa de seguridad”. Según el Ministerio, esta medida ecuatoriana hace que cualquier exportación desde Colombia deje de ser económicamente viable, generando una situación de vulnerabilidad extrema para los empresarios nacionales que dependen de ese intercambio fronterizo.

La justificación del decreto señala que las acciones del país vecino no solo tensan las relaciones internacionales, sino que también atentan contra la seguridad nacional. El Gobierno sostiene que el encarecimiento de los productos colombianos en Ecuador compromete el funcionamiento eficiente del mercado interno y pone en riesgo el sustento de miles de familias exportadoras.

Llama la atención la aparente contradicción con lo expresado por el jefe de Estado días atrás. Petro había dado instrucciones a su ministra de Comercio para que los insumos necesarios entraran al país con arancel cero, afirmando que no se cometerían “bruteces” en medio de la crisis. Sin embargo, la realidad técnica del decreto refleja una estrategia de reciprocidad agresiva.

Expertos en comercio exterior advierten que esta escalada de impuestos podría comprometer la seguridad alimentaria en algunas regiones del país. Al limitar la entrada de arroz y café ecuatoriano mediante barreras impositivas, los precios para el consumidor final en Colombia podrían experimentar un alza significativa en las próximas semanas.