El máximo responsable de la seguridad nacional fijó una postura contundente frente a los cuestionamientos sobre las negociaciones y los beneficios judiciales otorgados a miembros de estructuras delictivas. El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Arnulfo Sánchez, desvirtuó los señalamientos de supuesta pasividad gubernamental ante el crimen.
A través de un extenso hilo difundido en su perfil institucional de la plataforma digital X, el alto funcionario remarcó que las decisiones jurídicas recientes no significan un cheque en blanco. El jefe de la cartera advirtió con firmeza que la suspensión de órdenes de captura que cobija a ciertos voceros de paz no se traduce en inmunidad.
El ministro enfatizó que estos mecanismos legales diseñados para los acercamientos políticos “no son una boleta para delinquir”. La directriz para los uniformados contempla que, ante cualquier escenario de flagrancia, las patrullas ejecutarán la detención inmediata de los implicados, sin excepciones de ninguna índole.
La intervención digital del titular de la cartera sectorial sirvió para clarificar la realidad operacional del país. Sánchez fue enfático al declarar que actualmente no existe cese al fuego vigente con los principales carteles de narcotráfico, agrupaciones de carácter terrorista ni con las disidencias que operan en las regiones.
Para respaldar sus afirmaciones, el funcionario desglosó el marco de decretos que rigen en la actualidad. Entre los datos provistos detalló que el pacto de no agresión con el Cartel del ELN finalizó el 4 de agosto de 2024, acumulando casi dos años sin prórrogas bajo el amparo de la normativa presidencial.
Un panorama idéntico cobija a organizaciones delictivas de gran envergadura regional. El cese del fuego con el denominado EGC-Clan del Golfo caducó en marzo del año 2023, mientras que el correspondiente a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra completó más de tres años inactivo tras vencerse sus plazos iniciales.
Respecto a los grupos residuales surgidos de la antigua guerrilla de las Farc, el ministro dividió el escenario por facciones. La agrupación comandada por alias Mordisco no cuenta con suspensión de operaciones desde comienzos de 2024, al igual que los bloques liderados por los cabecillas conocidos como alias Calarcá y alias Iván Márquez.
Sánchez aclaró que únicamente se han autorizado misiones de suspensión operativa focalizada y de carácter muy limitado. Estas breves ventanas temporales, que oscilan estrictamente entre los 6 y 18 días, benefician exclusivamente a las facciones de alias Allende y alias Araña en los departamentos sureños de Nariño y Putumayo.
De acuerdo con el balance entregado por el propio ministerio, la pausa excepcional en estas áreas específicas se diseñó para fines logísticos. El objetivo único es viabilizar el tránsito ordenado de los combatientes hacia la denominada Zona de Ubicación Temporal y proceder con la destrucción controlada de material de guerra.
El funcionario expuso cifras del esfuerzo operacional, indicando que se sostiene un combate armado aproximadamente cada 20 horas. Esta dinámica constante en la ruralidad colombiana ha dejado como saldo la neutralización de más de 16.300 integrantes criminales en el transcurso de los últimos cuatro años de gestión.