La preocupación crece entre los habitantes del barrio Santa Inés y otros de esta parte de la comuna cuatro, en el suroriente de Popayán, por la situación que desde hace varios meses se registra en el sector conocido como Brazo Seco, un punto que, según la comunidad, se convirtió en un asentamiento permanente de habitantes de calle, acompañado de problemas de inseguridad, consumo y presunto expendio de sustancias psicoactivas, acumulación de residuos y deterioro ambiental.

Aunque las denuncias no son nuevas, los residentes aseguran que el panorama se ha agravado en los últimos meses. Afirman que sobre la quebrada se construyeron cambuches improvisados que, además de afectar el paisaje urbano, generan un foco de contaminación y representan un riesgo para la salud pública.

La construcción de cambuches en la quebrada del sector Brazo Seco ha transformado el paisaje urbano, convirtiéndose en un foco de preocupación para los habitantes de la comuna cuatro. | Foto: Alejandro Cortés

“Acá hay cambuches de dos pisos, incluso uno vez que tienen hasta servicio de televisión, entonces uno se pregunta qué hacen las autoridades municipales para contrarrestar esta situación, las cual se registra sobre una de las más importantes del oriente de Popayán”, expresó el periodista Alejandro Cortés, habitante del sector.

Las personas manifiestan que el lugar permanece invadido por basuras, escombros y desechos de todo tipo, situación que favorece la proliferación de malos olores, insectos y roedores, además de incrementar el riesgo de contaminación de la fuente hídrica que atraviesa este sector de la capital caucana.

A esta problemática se suma la percepción de inseguridad. Los vecinos sostienen que durante el día y, especialmente en horas de la noche, es frecuente observar personas consumiendo sustancias psicoactivas en el espacio público. Incluso, algunos residentes aseguran que en la zona también se estaría registrando el presunto expendio de estupefacientes, situación que, según afirman, ha generado temor entre quienes transitan diariamente por el sector.

Residentes de los barrios Santa Inés y Moscopan denuncian un incremento en el consumo de sustancias y robos, lo que ha restringido la movilidad de los ciudadanos por el sector. | Foto: Alejandro Cortés

“Ya no es solo el aspecto del lugar, sino el miedo con el que vivimos. Muchas personas evitan pasar por aquí porque sienten que pueden ser víctimas de un robo o quedar en medio de una riña”, expresó uno de los habitantes del barrio, quien pidió reserva de su identidad por razones de seguridad.

Los residentes también señalaron que en varias oportunidades han informado esta situación a las autoridades de la capital del Cauca, esperando intervenciones que permitan recuperar el espacio público y mejorar las condiciones del sector. Sin embargo, consideran que las acciones adelantadas son insuficientes y que, tras algunos operativos puntuales, la problemática reaparece en cuestión de días.

Para la comunidad, la solución no puede limitarse únicamente a desalojar los cambuches o realizar jornadas de limpieza. Insisten en que la ciudad requiere una política pública integral para atender a la población habitante de calle, abordando las causas sociales que originan esta situación y ofreciendo alternativas reales de atención.

En ese sentido, consideran necesario fortalecer los programas de salud mental, tratamiento para personas con consumo problemático de sustancias psicoactivas, procesos de rehabilitación, acompañamiento psicosocial y oportunidades de inclusión laboral, con el propósito de evitar que estas personas regresen a las calles.

Al mismo tiempo, solicitan una intervención coordinada entre la Alcaldía de Popayán, la Policía Metropolitana, las autoridades ambientales y las entidades encargadas de la atención social, que permita recuperar el entorno de la quebrada, garantizar la protección del espacio público y brindar mayor seguridad a los habitantes del sector.

Mientras esperan respuestas concretas, los vecinos de Santa Inés, Moscopan y otros barrios advierten que el deterioro de Brazo Seco avanzan y temen que, de no adoptarse medidas permanentes, la problemática termine extendiéndose a otros sectores residenciales cercanos.

La acumulación de basuras, escombros y desechos sólidos en la fuente hídrica genera graves problemas de contaminación y proliferación de plagas en los barrios circundantes. | Foto: Alejandro Cortés