La Secretaría de Educación de Bogotá junto a la Alcaldía expidieron la resolución ‘(Re)conectarnos para aprender’, en la que se establecieron nuevas reglas para el uso de celulares y otros dispositivos con pantalla en colegios oficiales y privados de la ciudad.

La norma, generada con el objetivo de reducir el tiempo que dedican niños y jóvenes a las pantallas en su proceso de aprendizaje, limita para docentes como para estudiantes el uso de teléfonos móviles durante la jornada escolar, incluidos descansos, obligando a que los celulares permanezcan guardados y en silencio.

La medida, sin embargo, tiene excepciones cuando se traten de temas relacionadas a la salud, educación inclusiva o alguna emergencia que requiera el uso del celular.

Según explicó la Alcaldía de Bogotá, “la Resolución 20260905 ‘(Re) conectarnos para aprender’ se basa en evidencia científica y en un proceso participativo con más de 98.000 personas, entre estudiantes, familias y docentes de Bogotá. Busca que los colegios públicos y privados sean entornos seguros de aprendizaje, donde niñas, niños y jóvenes puedan aprender, relacionarse presencialmente, fortalecer sus habilidades socioemocionales y sentirse seguros”.

“Para esto, establece reglas claras y con sentido formativo sobre el uso de celulares y pantallas en los colegios, promueve un uso responsable y pedagógico de la tecnología, fortalece la formación docente y las habilidades socioemocionales, y fomenta la corresponsabilidad de las familias para regular el uso de estos dispositivos en el hogar, en beneficio de niñas, niños y adolescentes”, indica.

Además, teniendo en cuenta que la tecnología también tiene funciones de aprendizaje, la norma contempla que se podrán usar los celulares a partir de octavo grado con fines pedagógicos, bajo la orientación, guía y supervisión del docente, pero solo podrán utilizarse las aplicaciones, plataformas, contenidos o funciones previamente definidas en la planeación pedagógica.

También se aclaró que ningún estudiante estará obligado a tener o llevar un teléfono móvil u otro dispositivo para participar en actividades académicas.

Los computadores portátiles, televisores o tabletas tiene condiciones distintas a los celulares, ya que para estos se establecen límites progresivos según el nivel educativo, buscando que su uso sea adecuado a la edad y al desarrollo de los estudiantes.

“Sin pantallas en ciclo 1 y prejardín; hasta 30 minutos diarios en jardín y transición; una hora en primaria; dos horas en 6.º y 7.º; y sin límites en 8.º a 11.º, bajo criterios de uso responsable”, explica.

Asimismo, se aclara que esta regla tiene excepción para las clases de tecnología e informática.