Las calles de la capital del Cauca amanecieron ya inundadas de basuras luego que la empresa Urbaser suspendiera en la noche de este miércoles 15 de abril el servicio de recolección tras la incineración de un vehículo recolector o compactador.
Como bien lo comprobó esta casa periodística, a través de un recorrido por varios sectores, en las esquinas, andenes, separadores viales, antejardines y calles son los puntos se van formando tumultos de desperdicios.
“Esperar a ver hasta cuando tenemos que soportar esta cochinada, primero que no recogen la basura y después los habitantes de calles agravan el problema, porque rompen las bolsas en ese afán de conseguir comida o cosas que vender”, expresa Deysi Chiloto frente a su residencia, ubicada en el barrio San Camilo, centro histórico de la capital del Cauca.
Esta escena, entonces, es la constante en la Ciudad Blanca, porque la orden de suspender la recolección de basuras fue la respuesta directa de las directivas de la empresa Urbaser para proteger a sus trabajadores, así como los vehículos recolectores, luego que sujetos portando pasamontañas y prendas oscuras interceptaran una flotilla de los camiones compactadores para después incinerar uno de estos vehículos.
“Uno de los camiones compactadores que se dirigía al sitio de disposición final, relleno Los Picachos, fue incinerado en las últimas horas, en hechos que son materia de investigación. Personas desconocidas, tras retirar a la tripulación, procedieron a prenderle fuego al vehículo. Los colaboradores, operarios y conductor, se encuentran en buenas condiciones”, reza el comunicado emitido por la empresa Urbaser.
En menos de 24 horas, las calles de Popayán registran acumulación de basurasen sectores conocidos como Champagnat, Santa Clara, San Camilo y Alfonso López, donde las aves carroñeras buscan alimentarse en medio de los desperdicios regados en estos sitios públicos.
Este caso muestra cómo las comunidades de la zona rural de Popayán están en riesgo ante la presencia de grupos armados al margen de la ley. Los pobladores indican que después de las 6:00 de la tarde lo mejor es no movilizarse entre las veredas y corregimientos de la capital del Cauca.
“Se habían demorado en quemar esos carros de la basura; ellos sabían que en la noche es mejor no movilizarse por La Yunga, El Tablón, La Tetilla o en La Meseta, donde pasó esa masacre, porque la guerrilla está en todo lado, tiene ojos en cualquier parte, eso lo saben ellos y uno como civil sabe que es mejor no movilizarse para no tener problemas”, relató Lucía Cometa, habitante de La Tetilla, al exponer que el Ejército solo llegó a la zona dos días después del crimen.