El accidente del avión militar ocurrido el lunes 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, puso en el centro de atención al modelo C-130H Hércules, una aeronave ampliamente utilizada por la Fuerza Aeroespacial Colombiana para misiones de transporte y apoyo logístico.

La aeronave involucrada, identificada con matrícula 10016, se precipitó a tierra pocos minutos después de iniciar su despegue desde el sector de La Tagua. En ese momento transportaba a más de un centenar de uniformados, en una operación que hacía parte del traslado de tropas en esta región del país.

De acuerdo con información oficial, en el avión viajaban 114 pasajeros y 11 tripulantes. Las autoridades han confirmado hasta ahora al menos ocho personas fallecidas, mientras decenas de heridos han sido trasladados a centros asistenciales, varios de ellos en estado crítico.

El gobernador del Putumayo, Jhon Gabriel Molina Acosta, indicó que el balance preliminar incluye 73 heridos y al menos 15 en condición grave. Estas cifras continúan en actualización a medida que avanzan las labores de rescate y atención en terreno.

El C-130H Hércules es una aeronave fabricada por la compañía estadounidense Lockheed Martin y se ha consolidado como una pieza clave en operaciones militares en distintos países. Su diseño está orientado al transporte táctico pesado, especialmente en zonas de difícil acceso.

Una de sus principales características es su capacidad de carga. Este avión puede transportar hasta 33.000 kilogramos, lo que le permite movilizar grandes cantidades de equipos o un número significativo de efectivos militares en una sola misión.

El C-130H Hércules es una aeronave fabricada por la compañía estadounidense Lockheed Martin y se ha consolidado como una pieza clave en operaciones militares en distintos países. | Foto: Fuerzas Armadas Argentinas

En cuanto a su desempeño, está equipado con cuatro motores turbohélice Allison T56-A-15, que le permiten alcanzar velocidades cercanas a los 592 kilómetros por hora. Además, puede operar a una altitud de hasta 33.000 pies, lo que amplía su rango de acción en diferentes condiciones operativas.

Otro aspecto clave es su autonomía. El Hércules puede cubrir distancias aproximadas de 3.800 kilómetros sin necesidad de reabastecimiento, con tiempos de vuelo que pueden oscilar entre nueve y doce horas, dependiendo de la configuración de la misión.

La operación del avión requiere una tripulación especializada que incluye piloto, copiloto, navegante, ingeniero de vuelo y maestros de carga. Estos últimos cumplen un rol fundamental en la distribución del peso dentro de la aeronave, un factor determinante para la seguridad del vuelo.

Según los reportes, el avión había despegado desde Bogotá, específicamente desde el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam), y realizó una escala en Puerto Leguízamo para embarcar parte del personal militar antes de continuar hacia Puerto Asís.