En medio del actual proceso de conversaciones con el Gobierno Nacional, Andrés Allende, integrante de la Mesa de Diálogos en representación de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, aseguró que la transición de sus hombres hacia escenarios de paz ha sido más sencilla de lo esperado y reiteró que el camino del diálogo es la principal apuesta de su organización guerrillera.
Durante una entrevista concedida al periodista Virachá Pava, desde la laguna de Chimbusa, pacífico nariñense, el comandante explicó que el abandono progresivo de las armas no ha requerido grandes presiones internas, sino que ha sido resultado de acciones concretas dentro del proceso. “Cuando empezamos a ejecutar, el guerrillero entiende con el día a día. Ha sido fácil, no difícil”, afirmó el líder rebelde.
De acuerdo con Allende, los combatientes no permanecen en la guerra por convicción económica, sino por factores culturales que, a su juicio, deben transformarse. En ese sentido, destacó que las bases han respondido de manera positiva al llamado de avanzar hacia una nueva etapa enfocada en la construcción de paz en los territorios.
El comandante también se refirió, en la entrevista, a la reciente suspensión de los diálogos, asegurando que las diferencias iniciales ya fueron superadas y que existe disposición para continuar con esta iniciativa de paz, la cual espera se replique en otras zonas de Colombia. La presencia de delegados del Gobierno en el territorio, indicó, es una señal de que las conversaciones avanzan a buen ritmo.
Frente a posibles divisiones internas en esta organización guerrillera, Allende descartó la aparición de nuevas disidencias y sostuvo que existe unidad dentro de la estructura armada. “Cuando se tiene en cuenta a todos, no hay motivo para fracturas”, señaló, al tiempo que aseguró que han trabajado de manera articulada con las bases, milicias y estructuras urbanas.
De cara al actual escenario político y a las próximas elecciones, el comandante fue enfático en señalar que la organización mantendrá su apuesta por el diálogo sin importar quién llegue al poder. Incluso mencionó figuras como Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella como posibles liderazgos, a quienes hizo un llamado a continuar los procesos de paz.
“El diálogo es la única salida”, reiteró, al advertir que el respaldo de las comunidades en regiones como Nariño y Putumayo será clave para exigir la continuidad de las negociaciones. “Acá el proceso sale adelante es por las comunidades”, agregó este líder rebelde.
Aunque fue consultado sobre la posibilidad de retomar las armas en caso de una ruptura del proceso, Allende insistió en que la organización ha cambiado su enfoque. “Nuestra mayor arma hoy es la palabra”, afirmó, subrayando que no tienen intención de confrontar a la Fuerza Pública.
En esa línea, ratificó que se mantiene el cese unilateral declarado hace cerca de 20 meses, al inicio de los diálogos en Caracas, y reiteró que no buscarán enfrentamientos armados.
El comandante también expresó inquietud por los constantes sobrevuelos de drones y aeronaves militares en las zonas donde tienen presencia, aunque reconoció que existe compromiso de algunos sectores de la Fuerza Pública con el proceso de paz.
En cuanto a la presencia internacional en la región, especialmente por operaciones contra el narcotráfico en la frontera colombo-ecuatoriana, manifestó preocupación por posibles afectaciones a la soberanía nacional y a la población civil.
Finalmente, Allende indicó que cerca de 200 integrantes de su estructura estarían listos para iniciar un proceso de tránsito hacia la vida civil, aunque advirtió que aún existen dudas frente a las garantías jurídicas, especialmente en casos relacionados con solicitudes de extradición.
Pese a ello, aseguró que mantienen la voluntad de avanzar y cumplir los compromisos adquiridos. “Queremos que este proceso sea digno, bien organizado y que realmente represente una oportunidad de cambio”, concluyó.
La declaración del comandante se da en un momento importante para los diálogos, en medio de tensiones políticas y expectativas sobre el futuro del proceso de paz en el país.