La fiebre amarilla vuelve a generar preocupación en el sector médico del país, luego de que quedaran en evidencia las cifras actualizadas por parte del Gobierno Nacional, el 23 de enero de este año. Según el más reciente boletín, se han confirmado 10 casos entre el 2024 y lo corrido del 2026, de los cuales 9 personas han fallecidos.
La confirmación de que tres personas residentes en Bogotá fallecieron al contraer la enfermedad ha llamado la atención de las autoridades de la capital.
Estos casos, sin embargo, no tienen como epicentro la ciudad. De acuerdo con las autoridades, dichas personas se contagiaron durante viajes realizados a zonas endémicas del país. Una vez llegaron a la capital, su estado de salud se deterioró paulatinamente, hasta finalmente morir.
Aunque el número de contagiados es relativamente bajo, si se ve en perspectiva se puede ver una incidencia mucho mayor de la enfermedad.
Según la enfermera y docente Diana Sandoval, quien habló con Noticias Caracol, la vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir esta enfermedad. La magíster en salud pública de la Universidad Manuel Beltrán añadió que, al tratarse de una enfermedad causada por un virus, no existe un tratamiento específico que la cure, una vez se desarrolla.
“La vacunación en efecto es el único método de prevención y es el único método de tratamiento. De hecho, la fiebre amarilla es un virus, no hay tratamiento específico para los síntomas que produce este virus, por eso lo mejor es prevenirlo”, indicó.
La enfermera también explicó cuál es uno de los errores más frecuentes a la hora de pensar en la vacunación, y es convencerse de que el efecto protector en el organismo es inmediato. Sandoval explicó que el cuerpo requiere de entre 8 y 10 días para producir los anticuerpos necesarios para proteger al organismo del virus.
Por esta razón recomendó que cualquier persona que tenga planeado un viaje a alguna de las zonas endémicas del país debe aplicarse dicha vacuna dentro de esta ventana de tiempo, debido a que hacerlo el día previo no evitar el riesgo de contagio.
“Deben aplicarse la vacuna 10 días antes de viajar. Efectivamente, si se vacunan hoy y viajan al otro día, pueden contraer el virus de la fiebre amarilla y este va a actuar como si todavía no se hubiese vacunado, porque la vacuna necesita de 8 a 10 días más o menos para crear los anticuerpos específicos contra este virus. Esto es clave. Es una sola dosis, no necesita ningún refuerzo”, explicó la experta.