Un informe de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, Adres, reveló que, entre 2010 y 2019, el 1 % de la población afiliada al régimen contributivo concentró el 31,6 % del gasto total en salud, un comportamiento que, aunque común en los sistemas sanitarios, plantea retos sobre la sostenibilidad financiera y la eficiencia en la asignación de los recursos.
Los hallazgos hacen parte del Informe de tecnologías y gasto en salud, presentado por la entidad a actores del sector con el propósito de analizar cómo se distribuyen los recursos destinados a tecnologías biomédicas y cuáles han sido las principales transformaciones en el gasto durante la última década.
El estudio también evidenció un incremento sostenido del gasto por persona. Mientras en 2010 el gasto per cápita en el régimen contributivo era de $542.699, para 2019 ascendió a $787.297, lo que representa un aumento del 45,1 %. Aunque este crecimiento refleja un mayor esfuerzo del país por financiar la atención en salud, la Adres considera que también obliga a revisar la eficiencia con la que se utilizan los recursos públicos.
Otro de los resultados que llamó la atención fue el incremento del gasto en personas menores de 65 años. En este grupo poblacional el gasto per cápita aumentó un 47,7 % durante el periodo analizado, muy por encima del crecimiento registrado en los mayores de esa edad, que fue del 8,6 %. Para la entidad, este comportamiento abre la puerta a fortalecer las estrategias de prevención y promoción dirigidas a adultos jóvenes.
El informe también muestra cambios en el tipo de servicios que demandan los usuarios. Los servicios ambulatorios pasaron de representar el 53,9 % del gasto en 2010 al 63 % en 2019, mientras que la participación de la hospitalización general disminuyó del 33,8 % al 24,8 %.
En materia de tecnologías, los medicamentos fueron el componente con mayor crecimiento. Su gasto aumentó a una tasa anual compuesta del 10,2 %, al pasar de $0,95 billones a $2,28 billones en el periodo estudiado, más del doble del valor inicial.
Respecto a los procedimientos médicos, la colecistectomía laparoscópica, la atención del parto y la cesárea segmentaria encabezaron el gasto en 2019. Sin embargo, las consultas médicas de urgencias registraron el mayor valor individual, con $617.969 millones.
Para el director de la Adres, Félix León Martínez, conocer la forma en que se distribuyen estos recursos es fundamental para definir las prioridades del sistema de salud. “Entender esta distribución del gasto es el primer paso para debatir si estamos invirtiendo en las tecnologías que realmente benefician a la población o si es necesario reorientar las prioridades del sector”, afirmó.
El funcionario agregó que este análisis cobra especial relevancia tras las recientes alertas de la entidad sobre presuntos pagos irregulares por $2,3 billones correspondientes a servicios reportados con posterioridad al fallecimiento de los usuarios.
La entidad recordó que el gasto corriente en salud representa actualmente el 6,8 % del Producto Interno Bruto, PIB, y advirtió que persisten importantes desigualdades territoriales, ya que el 76,72 % de los recursos públicos destinados a salud se concentra en las principales ciudades del país.