La tranquilidad de los conductores de motocicletas en la capital del Valle del Cauca se encuentra seriamente amenazada por las nuevas estrategias delictivas en el espacio público. El alarmante hurto de cascos en parqueaderos de Cali ha pasado de ser una queja eventual a convertirse en un problema sistemático que afecta la economía de los ciudadanos.

Las denuncias ciudadanas evidencian que los elementos tradicionales de protección, como las guayas o cadenas de acero, ya no son suficientes para contener el accionar de las bandas organizadas.

Un delincuente fue captado en video en el sector de Unicentro cortando cadenas de seguridad. | Foto: Montaje Jesús Chacín/El País, con fotos de: (Captura de pantalla)

El último episodio que encendió las alarmas comunitarias ocurrió en la calle 13 con 98, una de las zonas de mayor flujo comercial de la ciudad.

Gracias a la agilidad de un testigo que captó la escena con su teléfono celular, quedó registrado el modus operandi de un delincuente que actúa a plena luz del día en el sector de Unicentro, en el sur de la capital valluna. La grabación muestra el nivel de preparación técnica con el que los asaltantes abordan los vehículos estacionados.

En el material audiovisual se observa de forma nítida el momento exacto en el que el sujeto arriba al lugar a bordo de una motocicleta. Tras descender de su vehículo, el sospechoso saca a relucir una herramienta industrial tipo cizalla con la que procede a ejecutar el robo.

Con una destreza que denota experiencia previa, el delincuente corta la cadena de seguridad en un par de movimientos y se apodera del accesorio ajeno sin mayores contratiempos.

El delincuente corta la cadena de seguridad en un par de movimientos y se apodera del accesorio. | Foto: Montaje Jesús Chacín/El País con fotos de: (Captura de pantalla)

La velocidad de la operación criminal ha dejado atónitos a los habitantes y comerciantes de las inmediaciones de la zona comercial. Una vez perpetrado el robo, el asaltante acomoda el casco hurtado en su propio vehículo y huye del sector a gran velocidad antes de que los transeúntes o el propietario de la motocicleta puedan reaccionar.

Este nivel de impunidad genera fuertes críticas debido a la vulnerabilidad en la que quedan los conductores al parquear en bahías públicas.

Este tipo de sucesos no solo golpea el bolsillo de las víctimas, sino que alimenta un profundo sentimiento de indignación dentro de la opinión pública.

Los afectados sostienen que la inseguridad de la ciudad se mantiene como una problemática estructural que requiere intervenciones más contundentes por parte de la fuerza pública. La difusión masiva del video en las redes sociales busca presionar a las dependencias de control para incrementar las rondas de vigilancia periférica.

Frente al descontento generalizado por la falta de esquemas de protección efectivos en los parqueaderos satélites, las instituciones policiales se pronunciaron. Las unidades judiciales ya disponen del archivo de video para adelantar las respectivas labores de fotofijación, con el firme propósito de individualizar al responsable y establecer su ruta de escape.