Algunos residentes del edificio San Luis, ubicado en la Carrera 9 número 8-59, en el centro de Cali, denunciaron el aumento de habitantes de calle que permanecen durante las noches en los alrededores de la Procuraduría y Comfandi.

Según la administradora de la copropiedad, la situación se ha intensificado durante los últimos meses. “Son muchas afectaciones, tenemos preocupación por la seguridad, las condiciones de higiene y la desvalorización de los edificios; la situación se volvió incontrolable”.

Y es que, tras la operación Cristo Rey, el desplazamiento de habitantes de calle en diferentes puntos de la ciudad continúa siendo motivo de preocupación para quienes viven y trabajan en este sector.

Esta vez, la denuncia fue realizada por residentes del edificio San Luis, quienes aseguran que las condiciones de su entorno han cambiado debido a la concentración de estas personas en los andenes y espacios cercanos a sus viviendas.

“Al frente tenemos la Procuraduría, al lado tenemos la Asamblea Departamental y estamos a una cuadra de la Gobernación. “Siempre hemos tenido una problemática de soledad y desolación por acá, pero desde que están arreglando el lado del centro donde estaban las ollas, se ha incrementado demasiado el tema de los habitantes de calle”, manifestó la administradora.

También indicó que la situación se concentra principalmente en los andenes cercanos a la Procuraduría. Aunque durante el día puede observarse un número reducido de personas, aseguró que en horas de la noche la ocupación del espacio aumenta considerablemente.

“En el día se pueden ver dos o cinco, pero de noche todo ese borde está lleno de ellos”, señaló al referirse a uno de los puntos donde se ubican los habitantes de calle.

Residentes también reportan daños en la infraestructura del sector que, según denuncian, estarían relacionados con presuntos hurtos de elementos del espacio público. | Foto: Suministrado a El País

Problemas de seguridad e higiene

A la preocupación por la permanencia de estas personas en el sector se suman las condiciones de higiene que, según los residentes, se presentan en el espacio público.

Una de las residentes aseguró que algunos habitantes de calle realizan sus necesidades fisiológicas en los alrededores, situación que ha generado malos olores y molestias para quienes transitan o residen en la zona.

“El sector ya huele a orina y popó”, expresó la mujer, quien considera que esta situación también representa una preocupación para la salud y el bienestar de los habitantes del edificio.

La comunidad advierte que la permanencia de estas personas durante las noches ha incrementado la preocupación por la seguridad y la higiene del sector. | Foto: Suministrado a El País

En materia de seguridad, aclaró que hasta el momento no tienen conocimiento de agresiones directas contra los copropietarios. No obstante, manifestó que la presencia de personas ajenas a las habituales dinámicas del sector ha incrementado la percepción de inseguridad entre quienes llegan a sus viviendas, especialmente al finalizar la jornada.

Por su parte, la administradora del edificio explicó que el lugar cuenta con 18 apartamentos y que sus residentes deben convivir con este panorama en los alrededores de la entrada. “Se va incrementando el tema de que, si se quiere vender o alquilar algún apartamento, las personas dicen ‘ay, no, pero qué peligro este sector’, por lo que las ventas se complican”.

El País invita a sus lectores a enviar sus denuncias o noticias positivas al canal de WhatsApp 311 629 9843, junto con la información del caso y el material fotográfico.