Mientras ciudadanos adelantaban labores de ayuda tras el terremoto del 10 de agosto en los sectores más afectados de Cali, se conocieron denuncias sobre personas que habrían aprovechado la atención puesta en el rescate y la remoción de escombros para llevarse objetos de valor.
Uno de los casos ocurrió el 24 de agosto en Nueva Tequendama, donde el espejo de un vehículo Tesla fue hurtado mientras sus propietarios atendían la emergencia.
En este barrio, vecinos y personas que tenían familiares o negocios afectados comenzaron a trabajar desde las primeras horas posteriores al terremoto y continuaron con estas labores hasta finales de agosto.
Ahora bien, uno de los afectados contó que ese lunes se encontraban concentrados en atender las consecuencias que había dejado el fuerte movimiento telúrico, entre ellas una oficina de su hijo que resultó destruida.
“Estábamos pendientes de personas heridas, familiares hospitalizados y de recuperar muebles y otros elementos, por eso dejamos los carros estacionados un poco retirados”, expresó uno de los afectados.
Fue durante uno de esos momentos de atención a la emergencia cuando ocurrió el robo del espejo de un vehículo Tesla perteneciente a un familiar.
El propietario explicó que inicialmente el hecho no recibió mayor atención debido a las múltiples tareas que tenían pendientes y que solo dos o tres días después revisaron las imágenes captadas por el sistema del carro.
La grabación del vehículo permitió reconstruir lo ocurrido. Según relató el afectado, en las imágenes aparece un hombre que se acerca al automóvil, retira el espejo y posteriormente sale corriendo.
El ciudadano aclaró que, por la manera en que habría actuado, no considera que el caso corresponda a un grupo organizado dedicado a cometer robos masivos, sino a una persona que aprovecharía determinados momentos para actuar.
“Es un tipo en condición de calle que como se ve arranca a correr rápido a perderse, no tiene pinta de ser un grupo organizado como robo masivo”, explicó.
El afectado también señaló que, después de revisar las imágenes, preguntaron en la zona y recibieron referencias de que el hombre habría sido visto anteriormente en el sector. “Me dijeron que sí lo habían visto que el señor merodea el sector de Nueva Tequendama”, afirmó.
De acuerdo con su relato, el vehículo contaba con cámaras que permitieron obtener el registro del hecho. Para él, este tipo de tecnología puede convertirse en una herramienta de prevención.
“Mientras atendíamos nuestra emergencia este personaje nos robaba. Afortunadamente Cali es mucho mas qué eso, hubo mucha solidaridad y ayuda”.
El País invita a sus lectores a enviar sus denuncias o noticias positivas al canal de WhatsApp 311 629 9843, junto con la información del caso y el material fotográfico.