A la hora de circular por las calles de Cali, los conductores de motocicletas deben seguir una serie de normas de tránsito, las cuales tienen el objetivo de salvaguardar la integridad del conductor y de los peatones.
No obstante, algunos motociclistas ignoran la normativa del Código Nacional de Tránsito y se atreven a conducir sin casco, lo cual le puede traer múltiples consecuencias.
De acuerdo con el Código Nacional de Tránsito, la infracción C24 contempla sanciones para todos los conductores de motos que no porten el casco o chaleco reglamentario, transporten sobrecupo o circulen por sitios prohibidos.
Ignorar este reglamento y conducir sin casco le puede derivar en una multa de hasta 30 salarios mínimos diarios legales vigentes (SMDLV), según la normativa vigente.
Frente a la posibilidad de que esta falta sea detectada mediante cámaras, desde el área de Secretaría de Movilidad de Cali, en diálogo con El País, explicaron que técnicamente sí es viable realizar la fiscalización a través de estos dispositivos.
Sin embargo, precisaron que por ahora no se está aplicando este tipo de sanción por medio de fotomultas, ya que se requiere autorización expresa de la autoridad de tránsito para su implementación.
“Las cámaras sí podrían fiscalizar dicha infracción pero por el momento no se está haciendo hasta que la autoridad de tránsito así lo autorice”, explicaron desde la entidad.
De esta manera, aunque la normativa permite que la infracción sea objeto de control, actualmente las sanciones por no usar casco continúan dependiendo de los operativos presenciales realizados por agentes de tránsito en la ciudad.
A partir de los operativos, las personas que no usen casco al conducir su motocicleta no solo se enfrentan a una multa.
Además, el vehículo le puede ser inmovilizado, lo que implica costos adicionales para el propietario, como el transporte de la moto en la grúa y la permanencia de la motocicleta en los patios de tránsito.
Las autoridades reiteraron la importancia de cumplir con las medidas de seguridad vial, recordando que el uso del casco debidamente certificado no solo es obligatorio, sino que reduce significativamente el riesgo de lesiones graves en caso de accidente.
“La cabeza del usuario de motocicleta debe estar totalmente inmersa en el casco, es decir, debe ocupar toda su cavidad interna para ofrecer la mayor protección posible según su diseño de fabricación. Esto implica que, el casco, debe estar bien abrochado a través de su sistema de retención, sin correas rotas, ni broches partidos e incompletos”, expone el Ministerio de Transporte.