El reciente volcamiento de una ambulancia en el centro de Cali, accidente que terminó derribando un poste y un transformador, así como la inmovilización de otro vehículo de este tipo que circulaba con placas presuntamente adulteradas y cuyo conductor únicamente tenía licencia para conducir motocicleta, volvieron a poner sobre la mesa una preocupación que desde hace varios años acompaña a la ciudad: el comportamiento de algunas ambulancias en las vías y la denominada ‘guerra del centavo’.
Aunque los dos casos son distintos, ambos reabrieron el debate sobre los controles que realizan las autoridades para vigilar este tipo de vehículos, las competencias de cada entidad y las sanciones que pueden imponerse cuando se detectan irregularidades.
En entrevista con El País, el secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, y el gestor operativo de Transporte Público de la Secretaría de Movilidad, Jhon Frank Posada, explicaron cómo funcionan esos controles, cuáles son las limitaciones legales de cada dependencia y qué estrategias se han implementado para intentar disminuir las conductas que ponen en riesgo a pacientes y ciudadanos.
Dos tipos de control
Uno de los principales mensajes que entregan las autoridades es que la Secretaría de Salud y la Secretaría de Movilidad cumplen funciones completamente diferentes frente a las ambulancias. Mientras la primera verifica las condiciones sanitarias para que estos vehículos puedan prestar el servicio, la segunda controla el cumplimiento de la normatividad de tránsito y transporte.
“La Secretaría de Salud es autoridad sanitaria; nosotros no somos autoridad de tránsito”, explicó el secretario Germán Escobar. Por esa razón, precisó que la labor de su dependencia consiste en verificar que las ambulancias cumplan con todos los requisitos de habilitación exigidos para prestar el servicio de atención en salud.
“Nuestras competencias están en verificar que las condiciones sanitarias de habilitación de las ambulancias se cumplan. ¿Qué son esas condiciones sanitarias? Que el personal sea el personal adecuadamente entrenado, idóneo; que no sean médicos falsos, enfermeros falsos o asistentes hospitalarios sin título. Que los equipos de las ambulancias sean los que se necesitan para la atención, que estén calibrados y que cumplan con todos los requisitos técnicos”, explicó.
Por el contrario, añadió que situaciones como exceso de velocidad, maniobras peligrosas, incumplimientos al Código Nacional de Tránsito o comportamientos que vulneren el Código Nacional de Policía corresponden a otras autoridades.
Operativos conjuntos
Aunque cada entidad tiene funciones distintas, los controles a las ambulancias se realizan de manera coordinada. Escobar explicó que en la mayoría de los operativos participan la Policía, la Secretaría de Movilidad y la Secretaría de Salud.
“Hacemos una especie de triada. La Policía verifica antecedentes del conductor y del vehículo; Tránsito revisa licencia de conducción, SOAT y demás requisitos, y nosotros verificamos las condiciones de habilitación sanitaria. Así hacemos un abordaje integral”, afirmó.
Desde la Secretaría de Movilidad, Jhon Frank Posada, gestor operativo de Transporte Público, detalló cómo funcionan esos procedimientos.
“La Secretaría de Movilidad tiene grupos específicos. Así como existen grupos de criminalística, de atención de accidentes o de regulación y seguridad vial, también existe un grupo destinado al transporte público, que tengo yo a cargo”, explicó.
Ese grupo trabaja en dos turnos. “El primero funciona de 5:00 a.m. a 1:00 p.m. y el segundo de 1:00 p.m. a 9:00 p.m. Además, programamos operativos especiales o trasnochos que se realizan desde las 9:00 de la noche hasta las 3:00 o 4:00 de la mañana”, señaló.
Durante esos operativos, los agentes revisan que las ambulancias cumplan con todos los requisitos exigidos por la ley. “Nosotros controlamos todo lo establecido en el artículo 131 de la Ley 769. Verificamos que el vehículo cumpla con las condiciones técnico-mecánicas, la documentación, que el conductor tenga su licencia vigente, que cuente con los dos extintores obligatorios, uno en la cabina y otro en el compartimiento donde se transportan los pacientes. También revisamos el funcionamiento de las sirenas y las luces”, explicó Posada.
En año y medio se impusieron 1354 comparendos
Las cifras entregadas por la Secretaría de Movilidad muestran la dimensión de los controles que se realizan sobre estos vehículos, aunque algunas veces parecen insuficientes.
Durante todo el 2025 fueron impuestos 1093 comparendos a ambulancias en Cali. Entre enero y junio de 2026 ya se han impuesto 261 multas, para un total de 1354 sanciones en apenas un año y medio.
La infracción más frecuente corresponde a transitar por lugares prohibidos, con 869 comparendos. También se han impuesto 71 comparendos por no portar la revisión técnico-mecánica vigente y 67 sanciones por la infracción C29, correspondiente al exceso de velocidad.
Para Posada, aunque las cifras siguen siendo altas, muestran una reducción frente al comportamiento observado el año anterior.
“Las capacitaciones, las socializaciones y el trabajo que se ha realizado han permitido reducir el incumplimiento por parte de muchos conductores. Eso no significa que hayamos dejado de hacer controles, sino que algunos conductores sí están cumpliendo la norma”, aseguró.
Sin embargo, reconoció que aún persisten conductas que preocupan a las autoridades. “Lo que más nos preocupa como Secretaría de Movilidad son las maniobras peligrosas que realizan en las vías, porque ponen en riesgo la vida de las demás personas. Ese es nuestro principal interés: que no se genere riesgo para los demás actores viales”.
La ‘guerra del centavo’
A pesar de los operativos y de las capacitaciones que se realizan desde hace varios años, la competencia entre algunas ambulancias por llegar primero a un paciente continúa siendo una de las principales preocupaciones.
Posada reconoció que ese fenómeno todavía existe. “La verdad ha sido muy difícil. Entre ellos ha existido mucha competencia por llegar primero a atender un paciente. Por eso hemos tratado de realizar controles de manera permanente. Ojalá pudiéramos hacerlos todos los días, pero también debemos atender muchas otras situaciones y no podemos dedicar todos nuestros recursos exclusivamente a controlar ambulancias”, manifestó.
El funcionario explicó que desde aproximadamente 2017 o 2018 se implementó el registro de ambulancias mediante códigos QR administrados por el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias, además de jornadas constantes de capacitación dirigidas tanto a conductores como a empresas. Aún así, admite que algunos siguen incumpliendo: “A pesar de las capacitaciones, en algunos casos los conductores hacen caso omiso. No cumplen. Usted reporta un accidente en un sitio y, si permanece allí, comienzan a llegar varias ambulancias al mismo tiempo. Eso termina pareciendo una guerra del centavo”, concluyó.
Ambulancias sin paciente no pueden encender sirenas
Uno de los aspectos en los que más énfasis hace la Secretaría de Movilidad tiene que ver con el uso de las sirenas y las luces de emergencia, un tema que suele generar molestias entre los ciudadanos y que, según las autoridades, está regulado por una norma específica.
Jhon Frank Posada explicó que la Resolución 2635 de 2023 establece que estos dispositivos solo pueden utilizarse cuando la ambulancia está trasladando un paciente.
“La normatividad nos dice que ellos pueden utilizar la sirena y las luces única y exclusivamente cuando tienen un paciente dentro del vehículo”, aclaró. Por esa razón, los agentes de tránsito están facultados para detener una ambulancia que circule con las sirenas encendidas y verificar que realmente esté atendiendo una emergencia.
“Nosotros podemos detener la marcha del vehículo y verificar que realmente lleve un paciente, porque la vida prima ante todo. Si efectivamente va con un paciente no hay ningún problema y puede continuar hacia el centro asistencial”, señaló.
El funcionario agregó que, si durante esa verificación surge alguna irregularidad, el procedimiento puede continuar incluso cuando el paciente ya haya sido entregado en el centro médico.
Son 394 las ambulancias que operan en Cali
El secretario de Salud, Germán Escobar, explicó que actualmente en Cali funcionan alrededor de 394 ambulancias, una cifra que varía constantemente porque algunos vehículos salen de operación mientras otros ingresan al sistema.
La mayoría de estos vehículos no pertenece al distrito. Según indicó, aproximadamente el 85% corresponde a empresas privadas que prestan servicios contratados por EPS, clínicas y empresas de atención domiciliaria para realizar traslados de pacientes, mientras que entre un 10 % y un 15 % hace parte de la red pública administrada por la ESE Centro.
Escobar explicó que las ambulancias públicas son coordinadas a través del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (Crue), lo que permite tenerlas georreferenciadas y administrar de mejor manera su operación.
“Tranquilo no estoy”
Tras la reciente reunión sostenida con las empresas de ambulancias que operan en Cali, Germán Escobar reconoció que los últimos accidentes registrados en la ciudad siguen generando preocupación.
“Tranquilo no estoy porque seguimos viendo estos casos, que son desproporcionados”, aseguró. No obstante, aclaró que, desde su experiencia, los hechos que han generado preocupación no representan el comportamiento de la mayoría de quienes trabajan en este servicio.
“Mi percepción es que la mayoría de los trabajadores de la salud y de las tripulaciones quieren hacer las cosas bien y que las empresas tienen el compromiso de hacer las cosas correctamente. Es innegable que estamos viendo comportamientos de algunas tripulaciones que no han actuado bien, pero no son la mayoría. Desafortunadamente, por esos casos se está generando una percepción claramente negativa”, manifestó.
Como resultado de esa reunión, la Secretaría de Salud anunció la conformación de una mesa permanente de trabajo con las empresas de ambulancias para reforzar el cumplimiento de la normatividad.
“Generamos una mesa de trabajo permanente con ellos, no solamente para que cumplan la normatividad sanitaria, sino para que de verdad se pongan la camiseta como trabajadores de la salud y den ejemplo”, afirmó, e hizo un llamado para que las propias empresas asuman una mayor responsabilidad frente al comportamiento de sus conductores: “Definitivamente las empresas de ambulancias tienen que poner de su parte con las tripulaciones. Eso también es un tema de autocuidado y de autorregulación de las personas”.
Aunque la Secretaría de Salud no puede sancionar infracciones de tránsito, sí ejerce controles sobre las condiciones sanitarias de las ambulancias.
El Secretario de Salud recordó que las competencias de su dependencia se limitan a verificar aspectos como el personal médico, los equipos, los procesos asistenciales y las condiciones de habilitación para prestar el servicio.
“Los secretarios de Salud no podemos cerrar ambulancias porque cometan una infracción de tránsito. Lo que sí podemos hacer es vigilar las condiciones de habilitación sanitaria y allí somos sumamente severos”, afirmó.
Como balance, indicó que durante los últimos dos años la Secretaría ha realizado más de 690 intervenciones a ambulancias y ha ordenado más de 50 cierres temporales por incumplimientos sanitarios.
Para las autoridades, el reto sigue siendo fortalecer los controles y la autorregulación de las empresas y sus tripulaciones, con el propósito de evitar que hechos recientes, como el volcamiento de una ambulancia en el centro de Cali o la inmovilización de un vehículo con irregularidades, vuelvan a repetirse en las diferentes vías de la ciudad.