La secretaria de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana de Cali, Juanita Cataño, denunció públicamente presuntos actos de acoso, hostigamiento y matoneo que, según afirmó, habrían sido protagonizados por el abogado Elmer Montaña y Stiven Candamil durante una actividad adelantada por su equipo en la ciudad.

En una declaración difundida en redes sociales, la funcionaria sostuvo que las personas señaladas acudieron nuevamente al lugar donde se desarrollaba una intervención institucional relacionada con los derechos humanos, la seguridad y la recuperación de la tranquilidad en el territorio.

“Vinieron aquí nuevamente por parte del señor Steven Candamil a acosar y a hostigar en un ejercicio que nosotros venimos haciendo dentro del marco de los derechos humanos y dentro del marco de la legalidad”, manifestó Cataño.

La secretaria explicó que la jornada tenía como propósito desplegar la oferta institucional y mantener el acompañamiento de la Administración Distrital a los habitantes. En ese contexto, cuestionó lo que describió como comportamientos de hostigamiento contra ella y una integrante de su equipo de trabajo.

Uno de los aspectos destacados por Cataño fue el trato que, según su relato, recibió una integrante de su equipo durante el incidente. La secretaria aseguró que a esta persona la identificaron verbalmente como si fuera su escolta y cuestionó esa expresión, al señalar que se trata de una mujer perteneciente a la comunidad LGBTIQ+ que es reconocida como mujer.

“No me bajaron de modelo... A una miembro de mi equipo le dijeron que era mi escolta y hombre”, expresó la funcionaria al describir lo ocurrido.

Posteriormente, Elmer Montaña se pronunció a través de su cuenta en X y cuestionó la reacción de Juanita Cataño frente a los comentarios que, según la funcionaria, recibió durante el episodio. “Muy indignada por un piropo, pero indiferente con los abusos cometidos por la alcaldía contra los recicladores de oficio, que la señora trata de ocultar, maquillar”, escribió.

Ante este señalamiento, Cataño respondió: “No fue un piropo, fue violencia de género porque ridiculiza, minimiza y reduce mi condición de mujer”, manifestó y también aseguró que, durante el episodio, le dijeron que debería estar presentando en una cadena de televisión y cuestionó el aporte de ese comentario a la discusión.

La secretaria aseguró que puso el caso en conocimiento de la Fiscalía y que espera que los señalamientos relacionados con posibles conductas delictivas se resuelvan por las vías judiciales.

“Todos los señalamientos de los delitos de los que nos acusan, los resolveré en los estrados judiciales, no aquí tratando de incitar y agredir verbalmente y haciendo hostigamiento físico en este espacio”, concluyó.

Cabe mencionar que cualquier eventual conducta delictiva o inapropiada deberá ser examinada por las autoridades competentes con base en los elementos de prueba y las garantías procesales correspondientes.