Jhonatan Stiven Ulchur Velasco camina entre los escombros de lo que hasta hace pocos días era su floristería, Compra Flores, ubicada en la Calle 9 #38-06, en el sur de Cali. Mira lo que queda del lugar y le resulta imposible contener las lágrimas.
—Te acordás de dónde estaba cada objeto, cada florero, cada mesa. Las risas, los momentos que viviste ahí. Se vuelve a caer todo encima.
El pasado 10 de agosto, cuando comenzó el fuerte sismo que sacudió a Cali y provocó el colapso de decenas de edificaciones, Jhonatan estaba en su casa, en el centro de la ciudad.
Cuando la tierra dejó de moverse, supuso que la floristería estaba bien. En su cuadra, aparentemente, no había ocurrido nada. No veía edificios en el suelo ni daños que hicieran pensar en una tragedia. Un par de minutos después, uno de sus siete colaboradores lo llamó.
—Compra Flores se cayó con el temblor.
Jhonatan entró en caos. Lo primero que pensó fue en la persona que llegaba más temprano para abrir la tienda. También pensó en las familias que vivían en los pisos superiores del edificio. Pero hubo una noticia que, en medio de la tragedia, trajo alivio.
—Afortunadamente, no hubo víctimas fatales. La persona que abría la floristería no había llegado. El local estaba desocupado.
Desde un carro, alguien grabó el momento exacto del desplome. Se escuchan gritos mientras la estructura se viene abajo y una enorme nube de polvo cubre la calle. El conductor del vehículo enciende las plumillas para intentar despejar el parabrisas.
El video fue publicado en las redes sociales de Compra Flores y alcanzó millones de reproducciones.
Desde entonces, Jhonatan, sus empleados y las familias que vivían en el edificio colapsado han hecho turnos para vigilar lo que queda entre los escombros.
Del inventario y los bienes que estaban dentro de la floristería, asegura, apenas ha podido rescatar alrededor del 5 %.
—Las pérdidas ascienden a $250 millones; son los ahorros de toda una vida. Porque, de hecho, perdimos lo de dos floristerías. Tenemos otra alquilada en la siguiente cuadra, pero a ese local le empezaron a hacer mantenimiento, por lo que teníamos todo guardado en la floristería que se cayó.
Jhonatan adquirió la marca Compra Flores hace seis años. Sin embargo, la floristería llevaba 15 años funcionando en el mismo punto, convertido con el tiempo en un lugar conocido por sus clientes.
Ahora, entre los escombros, no solo quedaron flores, muebles y equipos. También quedaron buena parte de los ahorros con los que construyó su negocio.Pero Jhonatan asegura que no piensa cerrar.
De la empresa dependen directamente siete familias caleñas y, para él, abandonar el negocio significaría también dejar sin sustento a personas que lo han acompañado durante años.
—Como emprendedor, como empresario, no puedo dejar sin trabajo a las personas que han sido leales. Cuando uno comparte un sueño empresarial, no solo es de uno, sino de todas las personas que se unen y apoyan. A ellos también les duele. Y no es la manera de cerrar una marca.
Por eso, mientras intenta recuperar lo poco que quedó de Compra Flores, Jhonatan también busca el apoyo de los caleños para volver a levantar su empresa.
Tiene habilitado el número 310 543 9591 para quienes quieran hacer una donación o conocer de qué manera pueden ayudarlo a reconstruir el negocio.
Incluso un mensaje, dice, tiene valor en este momento.
—El apoyo que hemos recibido de nuestros clientes alivia el dolor.