La Universidad Icesi vivió una jornada cargada de emoción con la despedida del exrector Francisco Piedrahíta, una de las figuras más influyentes en la educación superior del país.

El homenaje reunió a familiares, colegas y miembros de la comunidad académica, quienes recordaron no solo su trayectoria profesional, sino también su calidad humana, uno de los aspectos más destacados en los mensajes de quienes lo conocieron.

La Universidad Icesi vivió una jornada cargada de emoción con la despedida del exrector Francisco Piedrahíta. | Foto: José Luis Guzman/El País

Durante el acto, su hijo, Esteban Piedrahíta, compartió reflexiones sobre el impacto que tuvo su padre en distintos ámbitos. Señaló que, tras el accidente que desencadenó su fallecimiento, han recibido múltiples muestras de afecto provenientes de diferentes sectores.

Según explicó, los mensajes coincidían en resaltar su humanidad, una cualidad que, a su juicio, fue clave para consolidarlo como un líder en el ámbito educativo.

El exrector dejó una huella profunda en la transformación de la institución. Bajo su dirección, Icesi pasó de ser un centro enfocado en sectores específicos a convertirse en una universidad reconocida por su calidad académica, su enfoque innovador y su compromiso con la inclusión.

Ese proceso de cambio permitió ampliar el acceso a la educación y fortalecer la investigación, posicionando a la institución como un referente en el país.

Para su familia, el legado no solo se mide en logros académicos. Esteban Piedrahíta también se refirió a la dimensión personal de la pérdida, reconociendo la dificultad de asimilar la ausencia en medio de las múltiples responsabilidades que han debido afrontar.

En sus palabras, lo que más extraña es la cercanía cotidiana, el poder compartir, abrazarlo y saludarlo, reflejando el lado más íntimo del duelo.

Su fallecimiento generó reacciones en distintos sectores, especialmente en el ámbito académico y empresarial. | Foto: José Luis Guzman/El País

La muerte de Francisco Piedrahíta se produjo días atrás en Cali, luego de complicaciones derivadas de un infarto que sufrió en Turquía. Tras el episodio, fue trasladado a Colombia, donde permaneció bajo atención médica.

Su fallecimiento generó reacciones en distintos sectores, especialmente en el ámbito académico y empresarial, donde era reconocido por su capacidad de liderazgo y su visión sobre el papel de la educación en el desarrollo del país.

Durante más de dos décadas al frente de la Universidad Icesi, lideró procesos de crecimiento institucional y promovió iniciativas orientadas a fortalecer la calidad educativa y la inclusión social.

Además de su trabajo en la academia, también tuvo participación en el sector empresarial, lo que le permitió impulsar una visión articulada entre educación y desarrollo económico.

La despedida en Icesi se convirtió en un espacio para resaltar ese recorrido y reconocer su aporte a la formación de miles de estudiantes en Colombia.

En medio del homenaje, las intervenciones coincidieron en destacar que su influencia trasciende las aulas, dejando una marca en la forma de entender la educación como herramienta de transformación social.

El acto concluyó entre mensajes de gratitud y reconocimiento, en una ceremonia que reflejó el impacto de su vida tanto en lo profesional como en lo personal, dentro y fuera de la comunidad académica.