Desde el pasado 10 de agosto, día en el que un terremoto de 7.4 sacudió a Colombia, las historias de supervivencia y solidaridad no han dejado de acaparar los titulares de los medios.

Tal es el caso de Karen Tamayo, una auxiliar de enfermería que estaba realizando sus prácticas en el Hospital Universitario del Valle, en Cali, cuando se registró el fuerte movimiento telúrico que no solo dejó pérdidas materiales, sino más de cien víctimas mortales en la ciudad.

La joven, de 24 años de edad, protagonizó un hecho de supervivencia luego de quedar atrapada entre los escombros del centro asistencial, donde minutos antes había ayudado a evacuar a pacientes y recién nacidos.

Karen iniciaba su turno en el sexto piso del hospital, en el área de ginecología y obstetricia, donde había alrededor de 20 pacientes, cada una con su bebé, cuando a las 7:34 de la mañana comenzó el terremoto.

Al principio, el personal decidió esperar, pero la intensidad del movimiento aumentó y los obligó a dirigirse hacia los pasillos exteriores para ponerse a salvo, aunque Karen regresó por dos pacientes que todavía permanecían en un cubículo y también ayudó a una mujer que había quedado atrapada.

“Cuando yo voy a correr, yo ya vi que el paso que yo daba fue falso y ya colapsó el edificio conmigo”, recordó la joven en conversación con Los Informantes.

Tras el colapso, la auxiliar de enfermería cayó dos pisos y terminó atrapada en el cuarto nivel del hospital, donde permaneció inconsciente durante tres o cuatro horas debido a un golpe en la cabeza.

Cuando despertó, sintió fuertes dolores en el cuerpo y dificultades para respirar, además de estar incomunicada y sin saber cuánto tiempo había pasado.

En medio de los escombros, Karen logró encontrar su celular, aunque estaba completamente destruido, pero recordó que tenía activado el asistente de voz y utilizó esa función para pedir ayuda.

Me acordé de que yo tenía activado el Siri y lo primero que yo hice fue llamar a la Policía. Yo le dije, ‘Oye, Siri, llamar al 1 2 3’, entonces de una me salió la llamada. Yo hablé con la Policía, le dije dónde me encontraba y les colgué”, contó.

Después intentó comunicarse con sus padres, pero no logró establecer contacto, por lo que llamó a dos de sus mejores amigos y, finalmente, unos colegas consiguieron ponerla en contacto con los rescatistas que se encontraban en el exterior.

Una buena parte del Hospital Universitario del Valle Evaristo García se vino al piso en el terremoto | Foto: AFP or licensors

Ocho horas y media después del terremoto, Karen fue finalmente sacada de los escombros y trasladada para recibir atención médica, luego de sufrir varias lesiones producto del colapso de la estructura.

La auxiliar de enfermería presentó una fisura en la columna vertebral que sanará sin intervención quirúrgica, laceraciones en todo el cuerpo, una fractura múltiple en la nariz y una herida en la cabeza con exposición de cráneo.