Los más recientes resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 de Cali Cómo Vamos arrojaron un repunte en el “orgullo por la ciudad”. No obstante, el optimismo es moderado, ya que el 56 % de los encuestados considera que Cali va por mal camino y la gestión del alcalde Alejandro Eder enfrenta un momento crítico, con un 67 % de calificación negativa.
Cabe recordar que Cali Cómo Vamos es un programa ciudadano y observatorio técnico que monitorea la calidad de vida en Cali y evalúa la gestión pública de la ciudad, en este año se realizó la encuesta con una serie de aliados estratégicos, entre ellos El País.
Precisamente, en El País estuvo Danny Angarita, director de Cali Cómo Vamos, y Pablo Sanabria, director de la maestría en Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Icesi, para analizar los resultados y desglozar los datos más importantes de esta encuesta.
“La mala calificación de la gestión no es un tema exclusivo de la Administración distrital, 66 % de los caleños califican como mala la gestión del Congreso de la República y 62 % califican como mala la gestión del Concejo de la ciudad, ambos datos cercanos al 67 % de mala calificación del alcalde Eder”, mencionó Danny Angarita, director de Cali Cómo Vamos.
A pesar de que el orgullo por Cali ha mostrado una mejoría, persiste un sentimiento de incertidumbre sobre el rumbo de la capital del Valle. Existe una brecha generacional marcada, mientras que el 52 % de los jóvenes entre 18 y 25 años es optimista, solo el 36 % de los mayores de 55 años comparte esa visión positiva.
“Yo creo que estos resultados hay que mirarlos también en perspectiva, se trata de los resultados de 2023, que fueron tal vez uno de los puntos más altos donde los caleños sentían que la ciudad iba por mal camino, pero no estamos todavía con una mayoría de personas que digan que van por buen camino y creo que habla un poquito de la resiliencia de la sociedad misma frente a las situaciones de la ciudad y habla también un poco el dato de que los jóvenes sean más optimistas”, comentó Sanabria.
Por otra parte, la Administración Distrital enfrenta un panorama crítico en términos de aprobación. El 67 % de los ciudadanos califica la gestión del alcalde Alejandro Eder como mala, una caída notable comparada con el 35 % de aprobación que registraba en 2024. Además, la imagen desfavorable del mandatario alcanza el 70 %.
Ante esto, Pablo Sanabria aseguró que estos resultados deben ser un campanazo dentro del gabinete del alcalde Eder para poner en marcha estrategias de cambio de liderazgo que le permitan afianzar la confianza de la ciudadanía.
“Hay un quiebre en la conexión del ciudadano con el gobernante en este caso y eso definitivamente debería implicar una respuesta de cambio en el estilo de liderazgo desde la alcaldía y probablemente también en la forma en que el alcalde está intentando conectar con la ciudadanía. Sin duda”, sostuvo el analista.
Asimismo, aseguró que esta impopularidad tan alta dificulta el Gobierno y es aprovechada por sectores de la oposición para entorpecer la gestión.
“Afecta muchísimo la gobernabilidad de la ciudad para bloquear y crear un ambiente de opinión que enrarece todavía más la gestión, y los que están de acuerdo, pues dicen: ”Este alcalde no está respondiendo a mis necesidades, no se está comunicando", y uno ve los datos, una demanda por mayor transparencia; entonces, buena parte de eso también implica probablemente un ajuste en el esquema de Gobierno", señaló.
Sobre cómo hacen los ciudadanos para tener un criterio, para determinar una perspectiva positiva o, por otro lado, poco optimista, Pablo Sanabria aseguró que hoy en día existen muchos canales para recibir información, como las redes sociales, pero el problema es que mucha de esa información en algunas ocasiones no es verificada.
“En la forma en que las redes se mueven, hacen que la gente comparta mucha más información viral, muchas veces no comprobada, muchas veces no cierta, acerca de lo que está pasando en una ciudad, entonces les permite hacer evaluaciones, pero que no necesariamente es información precisa u objetiva; en algunos casos puede serlo. Lo cierto es que todo eso establece como un ambiente general de optimismo o de pesimismo y en la ciudad, pues ha sido frecuente en los últimos años muchas noticias negativas acerca de temas de seguridad, de movilidad en general”, acotó el director de la maestría en Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Icesi.
Este fenómeno no es aislado, sino que refleja una crisis de confianza generalizada en las instituciones; por ejemplo, la Alcaldía y el Congreso tienen un 63 % de desconfianza, el Concejo de Cali tiene un 58 % de desconfianza, por su parte, la Gobernación del Valle tiene un 57 % de desconfianza.
Esto va en contravía del respaldo que tiene la ciudadanía frente a la confianza en el Gobierno Nacional con un 28 %, el cual duplica la confianza depositada en la Alcaldía y la Gobernación, las cuales solo alcanzan un 14 % cada una.
Otro aspecto negativo que resalta la encuesta es la incertidumbre de los caleños frente a la corrupción en el distrito, ya que el 47 % de los habitantes cree que la corrupción ha aumentado en el último año, y un 58 % se siente insatisfecho con la manera en que la Alcaldía invierte los recursos públicos. Más de la mitad de la población percibe que el gobierno local hace “poco o nada” por combatir a los corruptos.
Entre los temas de interés prioritarios para los caleños se encuentra la salud con un 64 %, por encima del empleo o la misma seguridad.
“Una pregunta que hacemos desde el año 2010. Encontramos que en 2025 el 64 % de las personas priorizó la salud como uno de esos tres temas principales a los que se les debe prestar atención y, cuando vemos la evolución histórica, vamos a encontrar también que el dato de 2025 es el dato más alto de encuestados que priorizan la salud, siendo la primera vez en la que se supera más del 60 % de personas que priorizan la salud como uno de esos tres principales temas para atender”, explicó Danny Angarita.
En ese campo, los principales motivos de queja son los tiempos de espera para citas con un 53 % y las dificultades en el acceso a medicamentos con 47 %. En contraste, los caleños reportan una percepción positiva de su bienestar personal, con un 81 % afirmando tener un buen estado de salud mental.